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La energía de SFVC

La imagen que acompaña a SFVC.

La imagen que acompaña a SFVC.

Cuando se fundan las ciudades que dan origen a la actual República Argentina, el fundador llega al solar, coloca el rollo de la justicia y procede a la ceremonia rodeado de los españoles que lo acompañan, de los originarios y el escribano que da fe de todo lo que se hace en ese acto. Esto sucede con la fundación de Buenos Aires, La Rioja y Salta, por citar algunos ejemplos.

No ocurre lo mismo con Catamarca. Como señala Romualdo Ardissone en su libro “La instalación humana en el Valle de Catamarca” publicado en el año 1941: “En el Valle Central, la colonización antecede, hace progresos, madura. La ciudad no está al comienzo, está al final. No es el antecedente, es la derivación, es la conclusión”

El 15 de septiembre de 1633, Jerónimo Luis de Cabrera funda San Juan Bautista de la Rivera de Pomán, o mejor dicho, se produce el cuarto traslado de la ciudad de Londres, caracterizada por el cronista Pedro Lozano –citado ya en una columna anterior– como la casi “portátil ciudad que no acaba de arraigarse en lugar alguno…”

Siete años después de esta fundación, los testimonios de la época hablan de una ciudad que “no tiene forma de población ni merece el nombre de ciudad…” Esto lleva a prestar atención en la “Población del Valle”, ya establecida en lo que hoy es Valle Viejo.

Trettel de Varela, Moreno y Gershani Oviedo en la publicación “La ciudad y su fundador”, nos cuentan cómo SFVC nació con historia:

“Distinta era la vida en el Valle de Catamarca, ajeno a los avatares bélicos del Oeste. Desde la fundación de La Rioja se había intensificado el poblamiento de españoles en la región, debido, sobre todo, a que el gobernador Juan Ramírez de Velasco había otorgado mercedes y encomiendas, en retribución a los méritos y servicios prestados a la Corona.

“El último alzamiento calchaquí tuvo como protagonista al falso inca Pedro Bohórquez. Cuando se producen estos acontecimientos, Las Chacras, que era donde residían los vecinos del Valle de Catamarca, “constituían una verdadera unidad política y militar”. Las Audiencias de Buenos Aires y de Charcas, en momentos diferentes, le otorgaron ciertos reconocimientos a la Población del Valle, como la elección de un alcalde de entre sus vecinos o la confirmación de que asistiera por turno un alcalde de San Miguel de Tucumán, pues a esa jurisdicción pertenecía la zona mencionada. Dice el Padre Olmos (1994) que “fuera de Córdoba, ninguna ciudad aventajaba por esos años a la del Valle de Catamarca… La tierra era fértil… y sobre todo, la naciente y progresista población tenía la milagrosa imagen de Nuestra Señora del Valle”.

Desde antes de 1683

Si prestamos atención a las palabras del Padre Olmos, nos damos cuenta que la devoción que vemos cada 8 de diciembre en nuestra ciudad, se siente ya en la antigua Población del Valle, antes de la fundación de SFVC. La gente venía peregrinando a para venerar la imagen de la Virgen del Valle.

Podremos estar de acuerdo o no, podremos profesar la fe católica o no, pero en lo que si podemos casi todos coincidir, es que la imagen de la Virgen del Valle tiene una energía especial en SFVC…

Muchos vecinos desconocen, quizás, que la imagen que trajeron los españoles y que quisieron imponerles a los originarios se encuentra en otra iglesia de la ciudad. Sólo la virgen morena tiene el privilegio de estar ubicada en el altar mayor de la iglesia de Caravati.

Esa fue la negociación… Ese fue el mestizaje cultural que se produjo… y que dio origen a SFVC, de una manera distinta a lo que sucedía con otras ciudades por aquel entonces.

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