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Una ciudad puede cambiar en tres años

El casco histórico de Curitiba, lugar elegido por los turistas que la visitan comprobando los resultados conseguidos por Lerner.

El casco histórico de Curitiba, lugar elegido por los turistas que la visitan comprobando los resultados conseguidos por Lerner.

El título de esta nota es una célebre frase de Jaime Lerner. Él sostiene que se puede hacer un plan para una ciudad –sin importar su escala– consiguiendo resultados satisfactorios en solo tres años.

¿Quién es Jaime Lerner? Es un arquitecto brasileño que nació en la ciudad de Curitiba en 1937. Se lo conoce en todo el mundo por haber sido el alcalde de su ciudad natal tres veces y gobernador del estado de Paraná en dos oportunidades.

Pero fundamentalmente se lo recuerda por el trabajo que hizo en Curitiba a favor del cambio de mentalidad de sus vecinos, para que entendieran que era posible una revolución cultural.

Cuando se postuló para su tercer período de alcalde –luego de algunos años que estuvo alejado de la política– sólo le bastaron doce días de campaña para ganar la elección holgadamente. Esto habla de la huella que dejó en los vecinos.

La claridad de su pensamiento

Lerner dice que “no se puede pensar una ciudad solo para el coche”. Por eso cree conveniente trabajar –en lo posible– cerca de casa para utilizar menos el auto. Si una ciudad cuenta con un buen servicio de transporte público y con extensas bicisendas en su trama urbana, la gente va a optar por éstos, alternando su uso con el coche.

Su obsesión por el transporte público lo llevó a plantear un sistema que fue exportado a otras ciudades latinoamericanas con gran éxito. En las avenidas y calles de Curitiba, diseñó el carril exclusivo para el ómnibus.

Para lograr la eficiencia del servicio de transporte público, ideó unas paradas que permiten al usuario pagar antes de entrar y embarcar al mismo nivel que el colectivo. Esto, mas la frecuencia a cumplir por los ómnibus, permite optimizar el sistema.

Otro de sus pensamientos recurrentes, es el de separar la basura. Esto es fundamental para evitar la contaminación del planeta. Ya que las ciudades contribuyen fuertemente al calentamiento global. Para el ex alcalde, la sostenibilidad “es una ecuación entre lo que se ahorra y lo que se desperdicia”

El arquitecto urbanista cree que hay que empezar enseñando estos temas a los niños y ellos se encargarán de transmitirlos a sus padres. Su postura tiene lógica: “es imposible que la gente grande cambie de actitud frente a los problemas ambientales que nos toca enfrentar en estos momentos; los niños comprenden lo que se viene, ya que el futuro es de ellos”

Ciudad premiada

La ciudad brasileña de Curitiba obtuvo el Globe Sostenible City Award 2010. Este premio le fue otorgado por su excelente nivel de desarrollo urbano sustentable. Entre los considerandos para el otorgamiento del premio, el jurado destacaba que…”la ciudad de Curitiba presenta madurez en su comprensión del significado de un desarrollo urbano sustentable, y un claro equilibrio entre políticas adoptadas y su nivel de implementación. Esta holística aproximación al desarrollo sustentable es enmarcada y gestionada desde una perspectiva de comunidad saludable e integrando la dimensión ambiental con las dimensiones intelectuales, económicas, sociales y culturales”

Lerner tiene razón cuando habla con convicción que una ciudad puede cambiar en tres años. En momentos que se aproximan las elecciones, los vecinos podríamos tener la opción de contar con candidatos con su sentido común…

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