arquitectura + ciudad, por Basilio Bomczuk

Archivo de Junio de 2009

22 Jun 2009

Hay que cuidar el alma de las ciudades

Leonardo Combes, arquitecto.

Leonardo Combes, arquitecto.

El responsable del Laboratorio de Sistemas y Diseño de la Facultad de Arquitectura de la UNT, Leonardo Combes, no le escapa a la polémica.

Locuaz, discutidor, el arquitecto Leonardo Combes afirma con tono vehemente que lo que les da encanto a las ciudades - y a los edificios -es “el alma”. Un alma de la que Tucumán se ha desprendido, opina él, con el tono polémico que él sabe que despiertan sus opiniones entre sus colegas y discípulos que, sin embargo, lo respetan. Viajero con mucho millaje sumado- ha trabajado en Argelia, en Francia, conoce al dedillo cada recoveco de la vieja Europa -Combes opina que el “alma” de las ciudades no tiene que ver tanto con la grandilocuencia de sus construcciones como con la preservación de una identidad que no sólo es es edilicia sino, también, histórica y social.

-¿La arquitectura es arte u oficio?
-Es una pregunta clave. El punto es: qué es la arquitectura.La arquitectura es un concepto muy abstracto,casi como los universales en Filosofía, que abarca una inmensidad de cosas; objetos físicos, conceptos, palabras; y eso se corporiza en los edificios. Sin edificios no habría arquitectura; sin embargo, el edificio no es la arquitectura; es el edificio. A ese edificio hay que diseñarlo; y aquí viene la diferencia entre arquitectura y diseño; uno tiene una idea en la cabeza que se corporiza a través del diseño; en el fondo hay un oficio, que es el diseño, y hay una creación, que es la de la concepción. La mayoría somos diseñadores; los arquitectos son Wright, Van der Rohe, Gehry. Nosotros tratamos de seguir el camino que ellos han abierto.

-¿Hay arquitectura en Tucumán?
- Edificios, hay. El problema es a qué le estamos llamando arquitectura. En Tucumán no hay concepción. Ni siquiera Sacriste concebía. Sacriste era un buen diseñador que estaba representando, reconfigurando, los mandatos del mundo moderno. Pero no hay una arquitectura. Hay un conjunto de cosas que se llaman arquitectura. Pasa que ponemos el Guggenheim o la Opera de Sydney, y los usamos como parámetros de comparación. No sé si queda claro: alguien concibe, y da el modelo, y hay otros que hacen una variación sobre ese modelo. O sea, sólo diseñan. Y esos somos nosotros. Y somos bastante malos porque en la facultad no se enseña a diseñar. Pero lo que ha cambiado es la Universidad, en todo el mundo. A pesar de todo, la nuestra es una buena facultad, y nuestros egresados están trabajando en todo el mundo. El laboratorio de Sistemas y Diseño -que es mi chiche, y donde hay un montón de computadoras- es un lugar de investigación: allí se intenta enseñar a diseñar con la computadora. No sólo a dibujar. Lo difícil es diseñar, y a eso tratamos de llevarlo al estudiante.

-¿Cómo explica que haya una buena Facultad de Arquitectura, y que eso no se refleje en la ciudad?
-Son otros tiempos. El Tucumán que yo conocí hace 50 años todavía tenía una forma personal, que le venía de cuando Tucumán tenía un destino, una meta: tenía líderes a quienes se escuchaba, y sabía hacia dónde iba. Hoy, Tucumán es pichuleo. Vea lo que está pasando en Yerba Buena.

-¿Qué está pasando ?
-Era un lugar que estaba consolidado, que tenía un destino. Como lo tenía Tucumán en 1916, cuando se construyeron el Colegio Nacional o el conjunto de edificios en la avenida Sarmiento. Y esa ciudad que tenía un destino, que se reflejaba en sus casas, fueran lo que fueran, casas de estilo ecléctico, hechas por constructores italianos, un estilo bastante modesto, pero tenía su sabor. Los arquitectos la hemos masacrado a la ciudad.

- ¿Hay algo rescatable en Yerba Buena?
-Yo creo que va camino a la destrucción. Es un fenómeno ineluctable, porque las ciudades crecen destruyéndose a sí mismas. Y eso es un fenómeno urbano.muy conocido. Pero en Tucumán hemos perdido la cultura. Y eso es lo que le pasa a la Universidad, que ha dejado de ser culta. Por eso es que ya no es una Universidad. Es una institución técnica, porque no facilita que haya artes, sino que enseña oficios. Y el gobernante, hoy en día, es un bruto. Pero no sólo lo es el gobernante: porque él llama a sus técnicos, y les dice: “hagamos tal cosa”. Los técnicos que están trabajando en Yerba Buena están destruyendo a la ciudad. Muchos de ellos son discípulos míos, y los quiero mucho, y los insulto malamente. Esta mano (se señala la mano derecha) es la culpable: córtenla. Lo que pasa es que el tucumano es pichulero. Mire lo que han hecho con el Shopping de el Bajo. No era una cosa maravillosa, pero tenía su presencia. Qué han hecho: lo destruyeron, pichuleando, poniendo un negocio más, y otro. Eso representa a Tucumán, y eso está pasando en Yerba Buena. Porque este lugar tenía personalidad, tenía sabor. Yerba Buena tenía esa cosa semirrural , y la gente hacía su casa porque le gustaba el verde, aun cuando no hubiera cloacas; los pájaros han emigrado, y a los grillos, si los hay, ya no se les oye el canto, porque queda opacado por el ruido de las bailantas, o de las discotecas, o de los autos.

-¿Qué opina de la discusión sobre el Abasto?
-El Abasto no es ninguna maravilla; pero es lo que tenemos. Y si lo reciclamos, lo pintamos…Pero , además, lo que tiene es un alma. La Casa Histórica, lo que tiene es un alma. Cuando uno se para enfrente, todos los congresales de la Casa, como fantasmas, se nos meten adentro. Y para mucha gente no es así, pasan por delante sin verlos. Pero para el turista que se para frente a la Casa, sí lo es. Y era lo que pasaba con el Abasto. Los que hemos ido durante años a comprar verduras con la bolsita recordamos que era tan hermoso ver por la mañana esas carretas llenas de verduras, y con esos bares en lo que había olor a churros. Hay un alma de las cosas que no debe ser destruida. Tucumán, después de esa época en la que hubo gente que tenía alma, aparte de perder el rumbo, se mediocrizó.

LEONARDO COMBES
Arquitecto. Profesor Titular de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNT, donde es el responsable del Laboratorio de Sistemas y Diseño. Es un investigador permanente en el área de la computación y de la programación. Ha sido un pionero en la introducción del uso de la computación en la práctica de la arquitectura. Ha trabajado dos años en Argelia, donde hizo mucha obra pública, y cinco años en Francia. Tiene tres hijos y una nieta.

 Nota publicada en el diario La Gaceta de Tucumán

Publicado por Basilio el día 22.06.2009
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18 Jun 2009

388

Programa 388
A emitirse el sábado 20 de junio de 2009

La Doctora Julia Ceballos con invita a visitar la Feria Artesanal de Las Pirquitas. Ésta surge como parte de una serie de actividades comunitarias en esa localidad, luego de coordinar acciones para combatir el dengue.
El arquitecto Luis Grossman, Director del Casco Histórico de la Ciudad de Buenos Aires nos cuenta su último viaje a algunas ciudades italianas en el marco de su actividad.
El personaje de la semana es Silvia Vizcarra, una catamarqueña que vive en una ciudad alemana desde hace varios años. Le preguntamos ¿Cómo es su vida? ¿Qué hace? ¿Cómo son las ciudades alemanas?
Con el historiador Luis Horacio Navarro Santa Ana recordamos el Día de la Bandera y a Manuel Belgrano.
Y como siempre, las columnas Catamarca Libre, con Arnaldo de la Colina y Flavio Espeche y Hábitat con el arquitecto Dimas Delgado.
Podés escuchar el programa en vivo, los sábados de 9,30 a 12,30 horas (12:30 pm a 3:30 pm GMT) haciendo clic en RADIO

Publicado por Basilio el día 18.06.2009
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16 Jun 2009

El Louvre, un museo modelo

Turistas fotografiando la Mona Lisa de Da Vinci.

Turistas fotografiando la Mona Lisa de Da Vinci.

En los años ochenta, Robert Hughes, crítico de la revista Time, advirtió que las principales víctimas del supermercado de arte serían los museos, porque ante la tentación de cifras descomunales, los donantes harían mutis por el foro. Y así fue. Obras cedidas en calidad de préstamo, como Los lirios, de Van Gogh, o el Retrato de Cósimo de Médicis, de Pontormo, fueron retiradas por sus dueños y enviadas a subasta y lograron, en ambos casos, precios récords. Sin embargo, ésta es sólo una cara de la moneda, la otra vincula la escalada imparable del arte al crecimiento exponencial de la audiencia. Nunca los museos tuvieron tanta adhesión del público, llegando a la instancia actual que los convierte en atracciones turísticas, con el beneficio que este caudal de visitantes supone en la “taquilla” y en la rentabilidad de las inversiones hechas en infraestructura y en adquisiciones. En esta nueva misión, ganaron aquellas instituciones que midieron sus gastos como una inversión para posicionarse en las preferencias de los viajeros culturales. El caso más conocido es el MoMA de Nueva York, que gastó más de 600 millones dólares en la ampliación de su sede y subió el valor de la entrada a 20 dólares. Pero el ejemplo más interesante es el del Museo del Louvre, actualizado este fin de semana por Souren Melikian, en el Herald Tribune. El hábil viraje dado en la conducción por su director, Henri Loyrette, se basó en dos pilares: ampliar la audiencia y acrecentar las colecciones. Los resultados están a la vista. Cuando Loyrette asumió la dirección en 2001, el Louvre tenía cinco millones de visitantes, hoy son más de ocho. El 20 por ciento de la recaudación se destina a la compra de obras. El Louvre recibe sólo el 47% de su presupuesto del Estado, sostiene su expansión con los beneficios de taquilla, acuerdos con empresas, alquileres para eventos y convenios con museos extranjeros. Quienes se rasgan las vestiduras al oír la palabra negocio asociada con el arte deberían tomar nota de la enseñanza de Loyrette: de tener una interna gremial de difícil manejo, hoy es saludado con sonrisas por sus empleados. La planta estable es de 2100 personas y, desde 2003, se ocupa de lograr rentas de bajo costo para empleados de menores recursos. Esta campana internacional debería repicar en oídos más cercanos. Está todavía fresco el episodio de marchas y contramarchas planteado entre el director del MNBA, Guillermo Alonso, y el secretario de Cultura, José Nun, por la compra de un Berni en el último arteBA.

Publicado en el diario La Nación

Publicado por Basilio el día 16.06.2009
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16 Jun 2009

Pensando el país desde Olta

A la derecha José Carmuega y a la izquierda Raúl Horacio Oliva del Centro Cultural Federalista de Olta.

A la derecha José Carmuega y a la izquierda Raúl Horacio Oliva del Centro Cultural Federalista de Olta.

El sábado pasado, hicimos el programa de Radio Unión “A vos, Ciudad” en dúplex desde la ciudad de Olta, en la hermana provincia de La Rioja. En esta ocasión se pudo escuchar la iniciativa que está llevando a cabo la revista nacional de la construcción “Vivienda”

Esta publicación organiza un concurso nacional de ideas llamado “Vivienda Joven” –como lo hicieron en 2007 con la “Ruta del Adobe” en Catamarca– para el desarrollo de un corredor turístico-cultural en el sur riojano.

Los estudiantes de las escuelas técnicas de nivel medio, como los de las facultades de arquitectura de las universidades nacionales, pueden participar proponiendo ideas, según los grados de complejidad que se pide para cada caso.

Los directivos de la revista saben que los estudiantes trabajan mucho por sus ideas y que las autoridades nacionales, provinciales o municipales y la comunidad toda va a agradecerlo y hasta a tentarse con la posible realización de algunas de las mismas.

Como dice el director de la revista, arquitecto Daniel Carmuega: “el fin del concurso es que los estudiantes piensen ideas sobre el desarrollo del país. Que hablen del país y de qué país queremos. Que pensemos todos juntos, durante todo un año en un mismo lugar y que hagamos sentir querido a ese lugar, que en este caso es Olta y los Llanos de la Rioja…”

Olta es la ciudad cabecera del departamento General Belgrano. Con aproximadamente 8.000 habitantes, se ubica en el centro oriental de la provincia de La Rioja, destacándose por la actividad agrícola y el turismo. Es el “Oasis de los Llanos Riojanos”. Se encuentra en las nacientes de las Sierras de los Llanos, en un bolsón de clima árido, con veranos muy calurosos e inviernos benignos, muy escasas lluvias y a 170 km al sudeste de la capital provincial de La Rioja.

Visitando Olta (en Cacán significa “pozo”, “hoyo” o “pueblo entre lomas”) uno puede encontrarse con, al menos, dos hechos muy fuertes y significativos. El primero de ellos tiene que ver con el fuerte sentimiento de federalismo argentino que se respira y el segundo, descubrir que la letra de un famoso tango estuvo inspirada en uno de sus caminos vecinales.

Cuando hablamos del federalismo, recordamos al “Chacho” Ángel Vicente Peñaloza (1796–1863) Caudillo y militar federal argentino, uno de los últimos líderes de esa corriente, alzados en armas contra el centralismo de Buenos Aires. Si el lector visita la ciudad de Olta se encuentra con la casa del Chacho, ubicada en un paraje próximo llamado Loma Blanca. Recorriendo un centro de interpretación instalado en el lugar, se toma conciencia del país que no fuimos, producto de actos descabellados como fue el haber colgado en la plaza pública de Olta –para escarmiento para sus fieles seguidores– la cabeza del caudillo riojano.

Cuando hablamos de música, recordamos que en Olta se encuentra el “Caminito” al que se refiere la letra del famoso tango de Gabino Coria Peñaloza (su madre era nacida en Olta) y Juan de Dios Filiberto. Si bien la música de la canción, le fue inspirada a Filiberto por el conocido pasaje de La Boca, en Buenos Aires, la letra le fue inspirada a Coria Peñaloza en 1903, por el sendero que debía transitar desde su alojamiento circunstancial hasta la casa de María, una joven profesora de música del lugar, de la que el poeta se había enamorado, y que para evitar el escándalo, fue enviada por sus familiares a otro lugar para interrumpir la relación.

En este medio natural y cultural de nuestra geografía argentina, la revista Vivienda hace su propuesta y los estudiantes la toman como un desafío. Seguramente los jóvenes participantes nos demostrarán con sus ideas –como lo hicieron con la “Ruta del Adobe”– que todavía es posible otra Argentina.

De espaldas Raúl Horacio Oliva del Centro Cultural Federalista de Olta entrevistado por Jose Carmuega de la revista Vivienda.

De espaldas Raúl Horacio Oliva del Centro Cultural Federalista de Olta entrevistado por Jose Carmuega de la revista Vivienda.

Publicado por Basilio el día 16.06.2009
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10 Jun 2009

“Cuando trabajo vivo, y cuando vivo, trabajo”

Peter Zumthor, arquitecto.

Peter Zumthor, arquitecto.

Durante la entrega del premio Pritzker en Buenos Aires, Zumthor contó cómo es el trabajo día a día en su estudio en Haldenstein, su visión de la arquitectura, y sus próximos proyectos.

El 29 de mayo, el arquitecto suizo Peter Zumthor recibió en la Legislatura de Buenos Aires el Premio Pritzker, que la Fundación Hyatt otorga todos los años a un arquitecto por su trayectoria. La entrega se realiza en un lugar distinto cada año, y 2009 fue la primera en América del Sur, en consonancia con el elegido: Zumthor es un laureado que escapa al circuito central de la arquitectura internacional. Un día antes de recibir el premio, Zumthor recibió a LA NACION en la sede porteña de Hyatt, el palacio Duhau.

-¿Cuánto hace que trabaja en su estudio de Haldenstein?

-Siempre trabaje allí. Desde el aeropuerto Internacional de Zurich, viajando 75 minutos en círculo, se llega a una de las típicas villas suizas, donde vivo y trabajo. En cualquier otra ciudad del mundo, en 75 minutos, imagínate adónde llegas. Eso enseña algo sobre mi país. Estoy en los Alpes, en medio de la naturaleza.

-¿Cómo es un típico día de Peter Zumthor en Haldenstein?

-Vivo en una vieja granja, y cruzando la calle se llega al atelier de los ?80, donde desde hace 4 años hay un nuevo edificio; es como un campus, con 20 colaboradores de 7 distintas nacionalidades, que comparten durante el día el lugar conmigo, mi hijo y mis dos nietos. Mis colaboradores, que viven en la ciudad a 5 minutos de la granja, cruzan el Rhin para llegar, y van a Zurich durante el fin de semana; cruzan constantemente a la cocina de mi casa: trabajo y vida es una sola cosa, como si estuviéramos en una granja o en una estancia. Cuando trabajo vivo, y cuando vivo, trabajo, y eso es realmente un lujo que me puedo dar.

-¿Cómo organiza su tarea de proyecto? ¿Lo sigue hasta los detalles?

-Si, y lo hago personalmente, pero necesito a mis 20 colaboradores. Está el arquitecto a cargo de cada proyecto en la obra, y yo aparezco cuando es necesario, durante la ejecución. Pero en el diseño, siempre estoy allí, estoy en el control de todo, mi papel es el de conductor-compositor en una orquesta. Necesito buenos músicos, pero yo soy el compositor. Sin los buenos músicos no hay ejecución posible, no hay función. Ese es el concepto de la tarea en mi estudio.

-¿Qué porcentaje del año pasa en el exterior?

-Trato de no vivir en el extranjero, de no superar el 30 por ciento del tiempo de trabajo fuera de a villa alpina donde vivo, y realmente debido al Premio (Pritzker), he comenzado a sufrir. Ya quiero estar de vuelta, el trabajo no es lo mismo cuando estoy lejos. Creo que soy el alma del equipo.

-¿Y la comunicación a distancia para los proyectos?

-Es un poco más difícil que de modo presencial, lo hacemos en Alemania, en Noruega. Pero tengo que encontrar cada proyecto en cada ubicación diferente, para verlo realmente acabado. Después de Buenos Aires voy al desierto de Atacama, en Chile, con mi cliente, y allí debo tomar conciencia de la situación: cliente, sitio, arquitecto de contacto en el lugar, y así llego a un concepto para que se transforme, porque nosotros hacemos todos los detalles y luego lo transferimos al sitio. Debemos integrar los asesores y especialistas -chilenos en este caso-, al proyecto en el momento del inicio.

-¿Qué tipo de proyecto es el de Atacama?

-Es un hotel de aventura, de excursiones, para el grupo Nomad, cuyo principal hotel está en Buenos Aires, y el próximo será este, en el desierto. Creo que es un concepto muy interesante, es mi primer proyecto para América del Sur y para este cliente. Nunca trabajé en un sitio similar, y creo que es un proyecto fantástico. Lo presenté al cliente en Suiza la semana pasada, y después de la presentación me dijo que estaba muy preocupado porque si no le hubiera gustado el proyecto, cómo me lo explicaba. Después de haberle mostrado maquetas, planos, me señaló su cara y me dijo: “ve, esto no miente”. Estaba emocionado.

-¿Le ha pasado esto antes?

-No exactamente como con este cliente, pero recibo cartas de gente que no conozco que me hacen elogios de este tipo después de ver las obras, pero no en una presentación. Estamos contentos creo que es una mala interpretación que con este tipo de actitud hacia el lugar, el paisaje, estamos restringiéndonos a un solo lugar. Estoy absorbiendo la cultura de América latina ahora, si uno está abierto y tiene interés, te lleva un poco más de tiempo proyectar de acuerdo con la cultura del lugar, pero no ha sido el caso en el proyecto para Atacama.

-Después de Atacama, ¿seguiría con alguna experimentación proyectual en América latina?

-Mi trabajo no tiene que ver con lo experimental, es concreto: me gusta hacer edificios fantásticos. No me interesa la teoría en la arquitectura, si tenemos que hablar de teoría me interesan más la filosofía, y los arquitectos como filósofos, pero la mayor parte son arquitectos de la práctica. Me gustaría ser músico, quizá en mi próxima vida lo sea. Como vivo como arquitecto, tengo pasión por la arquitectura, espero que quien tenga un proyecto hermoso para llevarlo a una construcción concreta, me llame.

-¿Quién fue su referente durante sus años de estudio y luego?

-El primero fue Le Corbusier y luego Mies van der Rohe, en la etapa de la educación. Emocionalmente, fueron mis experiencias en la niñez. Me eduqué en el Modernismo, pero fue un momento muy hermoso durante la década del ?70 cuando de pronto toda la historia negada por el Movimiento Moderno era posible. El arte conceptual, las películas del neorrealismo italiano de los ?50 me atrajeron, y es menos de la arquitectura y más del campo de otras artes que me fui nutriendo.

Nota publicada en La Nación Arquitectura

Termas de Vals, Cantón de los Grisones, Suiza (1996)

Termas de Vals, Cantón de los Grisones, Suiza (1996)

Museo de Arte de Bregenz, Vorarlberg, Suiza (1997)

Museo de Arte de Bregenz, Vorarlberg, Suiza (1997)

Publicado por Basilio el día 10.06.2009
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