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Balance

  • 22 Dic 2008
  • 0
  • Ciudad, General
La imagen más gratificante: cuando los chicos terminan el taller.

La imagen más gratificante: cuando los chicos terminan el taller.

Cuando se aproxima la última semana del año comenzamos a hacer un balance de nuestras vidas, destacando lo que hicimos para ser mejores personas y también anhelando poder cumplir lo que tenemos pendiente.

Igual método podemos aplicar en esta columna en la que, semana tras semana, pretendemos establecer un contacto cómplice con los vecinos.

Las ciudades son el invento más maravilloso del hombre y podemos hacer de ellas lugares interesantes para vivir, como así también pueden llegar a transformarse en lugares insufribles.

La ventaja que tienen las ciudades chicas como las nuestras, es que podemos, con un poco de empeño y amor a nuestra tierra, convertirlas, con mínimos acuerdos, en lugares para que la gente pueda desarrollarse y ser feliz.

¡Cuánto nos falta para que vivamos en una ciudad desarrollada y qué fácil es el camino para llegar a esta meta! Cuando caminamos por las calles notamos en una serie de costumbres de los vecinos, situaciones que parece que nunca van a cambiar:

Los autos que se estacionan sobre la senda peatonal mientras esperan el semáforo, sabiendo el conductor que se aproxima un peatón para cruzar por ella.

Caminando por la calle sentimos cada tanto una pequeña explosión cada vez que pasa un colectivo… es un vecino que olvidó guardar el envase de gaseosa que acaba de consumir y lo arroja por la ventanilla.

Los discapacitados que circulan por la calle y que no pueden hacerlo por la ausencia o la incorrecta resolución de las barreras arquitectónicas. El estado actual de las veredas y la ausencia de rampas impide que los vecinos mayores o con discapacidades motoras puedan desplazarse con normalidad.

Hay una campaña para hacernos creer que se han solucionado estos problemas y eso no es cierto. La prueba de lo que acabamos de mencionar es que hay cientos de discapacitados encerrados en su casa y que no pueden salir a las calles. Estamos lejos de una ciudad con el concepto desarrollado de “Accesibilidad Desapercibida”

Y queremos detenernos un poco más en este tema: estaría muy bien que los funcionarios y concejales fueran atados a una silla de ruedas por una semana y vivieran la experiencia de un discapacitado para “comprender” si las rampas que tenemos son precisamente rampas, planos inclinados o más bien “toboganes”. Es una vergüenza que entrado ya el siglo XXI toda nuestra ciudad no sea absolutamente accesible. Sería un ejemplo para los turistas que nos visitan contar con calles y espacios públicos abiertos, amables con las personas discapacitadas.

Sí. Volviendo al principio de esta nota ¡cuánto nos falta para ser una ciudad desarrollada! Pero es que el camino sería más fácil si participáramos en las decisiones que se toman en los municipios de nuestro país. Pensemos por un momento: ¿Cuánto de nuestro tiempo destinamos a tareas que tienen que ver con la ciudad? ¿Cuánta imaginación ponemos en juego para producir cambios de manera conjunta con los demás vecinos?

No vale criticar constantemente, sino más bien participar activamente y reclamar a los funcionales y concejales que elegimos a través del voto popular. Una ciudad se hace así: con la participación.

Nuestro aporte

Desde A vos, Ciudad nuestro balance es positivo. Queda mucho por hacer en nuestra ciudad, pero en este 2008 en el que el programa de radio cumplió quince años de permanencia entre los vecinos y en el que fue declarado de Interés de la Ciudad por el Concejo Deliberante de la Capital de Catamarca en la 29º Sesión Ordinaria del Cuerpo, nos anima a seguir en la construcción de ciudadanía.

La participación de nuestro espacio en los talleres de concientización “Buenos Anfitriones” organizados conjuntamente con el municipio de SFVC fue trascendental para comenzar a establecer estrategias entre los vecinos para la concientización que debemos tener en materia turística.

La transformación de nuestra antigua página web en un blog interactivo, permitirá que podamos mejorar nuestra participación en los temas cruciales de la ciudad.

Que hayamos hablado del arquitecto Luis Caravati desde hace varios años, y a partir de este hecho que se comiencen a reconocer sus edificios, a valorar el aporte urbano que hizo este inmigrante a fines del siglo XIX y que el Colegio de Arquitectos de Catamarca (incluido su presidente) lo mencionen desde hace un tiempo, es un buen síntoma de que la prédica comienza a dar sus frutos.

El hablar de Caravati nos hace bien, ya que si pudiéramos remontarnos a esa época en el túnel del tiempo, veríamos que había muy pocas ciudades con la calidad espacial y humana que tenía nuestra querida SFVC. Si esto pudo ser posible, ¿por qué ahora no podemos hacerlo?

A propósito… que comencemos a usar “SFVC” –sintetizando la designación de esta ciudad con nombre español y apellido indígena, capital de montaña– nos demuestra que si nos ponemos de acuerdo en algunas cosas podemos transformar la realidad.

Los otros días me encontré con un vecino que me decía que él ya tenía asumido que SFVC no cambiará nunca, que la gente no sirve, que todo está mal y que no podrán las próximas generaciones producir cambio alguno, sino después de 1500 años… Lo curioso es que este vecino es una persona de un nivel socio económico cultural alto. Entonces pensé… ¿cómo podemos transformar esta realidad si no nos queremos? ¿Cómo podemos amar lo que no conocemos?

En A vos, Ciudad no renunciamos a la utopía de producir algún día una “Revolución Cultural” en SFVC. Aunque los vecinos que estamos encolumnados en esta tarea seamos tildados de transgresores.
Vecinos de SFVC: Feliz Navidad y salud, amor y trabajo para el 2009. Nos reencontramos en febrero en el Multimedios Unión.

La mirada atenta de los chicos en los carteles turísticos de SFVC

La mirada atenta de los chicos en los carteles turísticos de SFVC

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