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Sombra

  • 23 Mar 2009
  • 1
  • Arquitectura, Ciudad, General
La sombra de un árbol invita a compartir.

La sombra de un árbol invita a compartir.

Quizás no es conveniente escribir esta nota en una época del año en la que cambiamos de estación y pasamos del tórrido verano al templado otoño. Hablamos del arbolado urbano. No es exagerado decir que, a la hora de la siesta, las calles de nuestra SFVC se convierte en un verdadero infierno.

El arbolado forma parte del mobiliario urbano. En las ciudades se utilizan los árboles en calles, parques, jardines, etc. formando puntos de descanso, refresco y esparcimiento para los ciudadanos
Asimismo tienen un gran protagonismo en relación al calentamiento global. Los árboles están despareciendo de forma masiva de la superficie de la tierra en un proceso de deforestación sin precedentes. Se calcula que un tercio de los bosques del mundo han desaparecido.

A propósito, días pasados, el municipio emitió un comunicado alertando sobre la tala y poda indiscriminada de árboles. Resulta conveniente transcribir parte del mismo en esta columna:

“Distintas especies de árboles, sin importar antigüedad ni tamaño, diariamente son víctimas de la poda ó tala indiscriminada en distintos puntos de la ciudad, por vecinos que no cuentan con la debida autorización de la municipalidad capitalina. Este tipo de actitudes perjudica no sólo al árbol, sino también a la ciudad, que ve resentido su paisaje urbano.

“Ante esta realidad, la comuna recomienda a los vecinos que necesiten podar ó extraer un árbol por cuenta propia, realizar el trámite establecido dentro de la normativa, a fin de que se concrete la debida inspección y así evitar que puedan ser sancionados con posterioridad. Cabe señalar que, en los casos en que se detecta este tipo de prácticas y el vecino no exhibe la correspondiente autorización, la Policía Ambiental levanta el acta de comprobación que luego queda a disposición del Juzgado de Faltas a fin de que se proceda en consecuencia.

“En caso de que se solicite este tipo de servicio a la municipalidad, el pedido debe realizarse a través del Servicio de Atención al Vecino, al 0800-444-7382. El trámite para pedir autorización es personal y sencillo, lo único que requiere es la presentación de una nota ó llenar una planilla, a fin de que se efectúe la inspección correspondiente”

Es importante tomar debida nota de los consejos que nos da la Municipalidad de SFVC y también recordar a aquellos vecinos que quieren plantar árboles, en los barrios que se terminaron de construir en épocas recientes, que pueden acercarse a la Secretaría de Vivienda y Desarrollo Urbano, a través del Instituto Provincial de la Vivienda para coordinar un plan de arbolado.

Así, no.

Así, no.

Beneficios del arbolado urbano

Entre los beneficios de contar con árboles, es que nos hacen la vida más agradable. La mayoría de nosotros respondemos a la presencia de árboles no sólo admirando su belleza. En una arboleda nos sentimos serenos, sosegados, descansados y tranquilos; nos sentimos como en casa. En los hospitales, los pacientes se recuperan más rápido de cirugías cuando desde sus habitaciones se ven árboles. La estrecha relación entre personas y árboles se hace más evidente cuando una comunidad de vecinos se opone a que se talen árboles para ensanchar las calles. O cuando observamos los heroicos esfuerzos de personas y organizaciones para salvar árboles particularmente grandes o históricos en una comunidad.

Los árboles de las ciudades a menudo cumplen diversas funciones. Dan privacidad, enfatizan vistas u ocultan aquellas que son desagradables. Reducen la luz intensa y los reflejos indeseados o molestos. Dirigen el tránsito peatonal. Proporcionan vistas, complementan o realzan la arquitectura.

Con respecto al arbolado en las calles del Área Central de SFVC, es conveniente recordar que las mismas son angostas, ya que fueron construidas en el siglo XVII, cuando los caballos y las carretas constituían el único medio de transporte. Por lo tanto, si se planificara y diseñara previendo algunas de las pautas mencionadas con anterioridad, podríamos contar en las calles con una vereda más ancha para plantar árboles y la otra vereda más angosta para ubicar subterráneamente los ductos para el cableado; dejando así el ancho necesario en la calzada para que circule el automóvil. Es sólo cuestión de creatividad.

Un Comentario

  1. Jose Actis

    Basilio, me motivo a escribir la ultima parte del presente articulo, desde hace tiempo que sostengo que la planificacion de nuestra ciudad es desastrosa, aun en los nuevos barrios las calles siguen teniendo elmismo ancho aun cuando ya saben que el transito va en incremente, ni hablar de la parquizacion y sinceramentela idea que planteas me parece muy buena, hay alguna manera de que se presente como proyecto, sugerencia o colaboracion al municipio para que este busque ponerlo en practica?

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