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Frutas y verduras

  • 23 Sep 2008
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  • Ciudad

Unas semanas atrás, tuve que permanecer por unos días en la ciudad de Córdoba y aproveché la ocasión para recorrerla en los momentos libres. Para los que venimos de Tucumán, nos resulta interesante esta ciudad mediterránea ya que fue, por mucho tiempo, un ejemplo de lo que se debe hacer en urbanismo. En muchos aspectos, se parece a Curitiba y Barcelona. Claro, tomando el concepto de “modelo”, “matriz”, que siempre explicamos en esta columna.

Hay que reconocer también, la tarea de dos arquitectos que colaboraron en el cambio de esta ciudad. Ellos son: Miguel Ángel Roca, quien intervino en la peatonalización del casco histórico y “Togo” Díaz, quien delineó, con sus edificios en altura, el nuevo paisaje urbano de la ciudad.

Una de las cosas positivas que pude apreciar, fue una feria ambulante en una de las calles de la ciudad. Algo que, seguramente, para aquellos vecinos que pudieron visitar otras urbes del mundo, valoran como un hecho económico interesante en las ciudades.

En Paris, los turistas disfrutan de las ferias que se realizan en sus calles. Como la de los días jueves en el barrio latino. Allí se puede encontrar a mano frutas y verduras del día, quesos y pescados frescos. Es un placer para los ojos, admirar los puestos de flores que también se instalan en la ocasión. En Córdoba, pasa lo mismo.

¡Qué simpleza! ¡Y qué beneficios para la ciudad! ¡Tanto para los vecinos como para los turistas! Caminar por las calles y poner en funcionamiento los cinco sentidos en un paseo de compras efímero, al aire libre…

Lo de Córdoba me sorprendió gratamente. Me había levantado esa mañana temprano y me disponía a ir a mi rutina obligada de esos días, cuando al doblar en una de las calles, cerca de Plaza España, me encuentro con los puestos bañados con la luz del sol. La gente iba y venía comparando calidad y precios.

Al ver semejante espectáculo, no pude menos que detenerme, ponerme a charlar con los puesteros y sacar fotografías (y que ilustran esta nota). Había mucha gente comprando los productos a precios realmente competitivos.

Pensé entonces, lo beneficioso que sería para SFVC contar con un sistema de similares características. Se podría diseñar y construir puestos de venta para que, al menos tres veces por semana, recorran la ciudad en puntos fijos y estratégicos de la misma.

Adelantarnos

Al escribir esta nota recuerdo también, la reflexión de un amigo, que al visitar la ciudad de Sidney en Australia, pudo disfrutar del comienzo de la primavera –que coincide con la nuestra– un primero de septiembre. Y es que los vecinos de aquella ciudad quieren marcar la diferencia –ya que el clima es bueno en ésta época del año– y se plantearon “¿por qué no celebrar el comienzo de esta hermosa estación veinte días antes?”

¿Qué queremos significar con esto? Pues, que si queremos que SFVC sea una ciudad turística, debemos hacer funcionar la creatividad para adelantarnos a las actividades que podemos generar y que nos ubicarían en un primer plano a nivel nacional, por lo novedoso, por lo distinto.

Como lo es la Expolivo… que por una cuestión de días, el actual ministro de Producción y Desarrollo se la “quitó” de las manos a La Rioja… Un dato que no es menor. Y a propósito… SFVC debería “celebrar” más esta exposición. Notamos que cuando va a comenzar la misma no está “forrada” la ciudad con gigantografías ubicadas estratégicamente en la trama urbana o banners colgados en los postes de luz, como sucede en muchas ciudades que “viven” del turismo. Los taxis deberían tener toda su carrocería ploteada, anunciando el evento, al menos 10 días antes de su comienzo. Esto no significaría erogación alguna para el municipio, ya que lo podría esponsorear la misma exposición, con sus auspiciantes. Esto sería también una excelente campaña de concientización turística desde el Estado para con los vecinos.

Imaginación, creatividad, poner a funcionar la cabeza con mentalidad emprendedora, sin cumplir horarios, las 24 horas… adelantarnos. Así es cómo deberíamos pensar estas cosas en la ciudad. ¡Ya que la ciudad es un organismo vivo!

También la destrucción…

Otro tema que me llamó mucho la atención, al visitar la ciudad de Córdoba, es ver el estado de deterioro de las veredas. En algunos puntos de la ciudad es prácticamente imposible poder caminar por las mismas.

Por otro lado, también me sorprendió la mala disposición de las rampas para ser usada por los discapacitados. Lo normal sería pensar que en una esquina contamos con cuatro rampas, para que la persona que se desplaza con su silla de ruedas pueda hacer uso tranquilamente de ellas. Pero la sorpresa fue constatar que de las cuatro, sólo había dos y a veces una. Así no funciona…

También otro ejemplo de cómo las últimas administraciones del municipio de Córdoba han “destruido” la ciudad, es ver la basura desparramada por sus calles, como ilustra la fotografía de esta nota.

Las bolsas son desplazadas por los automovilistas desde su ubicación en los cordones de las veredas a la calzada, y una vez ubicadas en el centro del cruce de las calles, pasan por encima desparramando absolutamente todo.

Y un dato curioso: los automovilistas no respetan las sendas peatonales y se puede escuchar, reiteradamente, las discusiones entre los peatones y los conductores de vehículos, siendo recriminados éstos últimos por no tenerlos en cuenta a la hora de cruzar la calle.

Esto no significa que si en esta ciudad tan importante suceden estas cosas, cómo no van a pasar en la nuestra… Al contrario, al ser SFVC más pequeña, todo, absolutamente todo, debería funcionar a la perfección.

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