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Categoría / Ciudad

  • Sep 22 / 2008
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  • Ciudad

El agua en las ciudades

Los otros días se publicó, en un periódico de tirada nacional, un interesante informe sobre “el problema del agua”, que al titularlo así se reconoce que el agua es verdaderamente un problema. Transcribimos algunos datos que pueden servirnos para reflexionar:

“Los que investigan en este tema aconsejan no hacer alarmismo, pero con cada sequía -y la que padece una parte nada desdeñable del país es, dicen, la más importante de los últimos veinte años- resurgen los fantasmas que vienen agitando recurrentemente un sinnúmero de informes de las Naciones Unidas y otros organismos técnicos.

“Los pronósticos no son alentadores: ya actualmente un tercio de la población global vive en áreas con alguna escasez de agua, y se prevé que en 2025 esa proporción ascenderá a dos tercios, y en 2050, a tres cuartos.

“Para cualquiera que disfrute de un acceso casi irrestricto a este líquido precioso que constituye hasta el 90 % del peso de la mayor parte de los seres vivos (y se calcula que en el país un 22 % de la población no puede decir lo mismo), los inconvenientes que generan el precio del petróleo y las finanzas globales empalidecen frente a la posibilidad de que falte el agua que, como esos nubarrones que presagian la tormenta, pende sobre el horizonte.

“Según diversos estudios, el uso del agua se multiplicó seis veces a lo largo del último siglo, el doble de lo que aumentó la población, aunque sólo una parte modesta de los recursos hídricos globales se dedica al consumo humano y la higiene (el 10 %).

“El 70 % se destina a producir alimentos y el resto se emplea en los procesos industriales, y se necesita para producir energía hidroeléctrica y enfriar centrales térmicas de electricidad.

“Para hacerse una idea de las dimensiones del ‘problema’, basta con detenerse en un par de datos. La agricultura está en el corazón del desafío del agua. Mientras la persona promedio necesita beber de dos a cinco litros de agua diarios, su alimentación requiere alrededor de 3.000 litros.

“Un reciente trabajo del IWMI (International Water Management Institute) llegó a la conclusión de que si queremos seguir produciendo suficientes alimentos en 2050, se necesitarán cambios reales en los modos de producción. “Para fabricar una hamburguesa se necesitan 10.000 litros de agua”, subrayan.

“Las aguas subterráneas no ofrecen un panorama mucho más alentador. Un estudio de Worldwatch llegó a la conclusión de que no hay continente en el que esas valiosas reservas no se estén contaminando con pesticidas, fertilizantes, sustancias industriales y metales pesados, y el daño frecuentemente es mayor en los lugares donde las personas más necesitan el agua, aseguran.

“Uno de los aspectos más inquietantes de este rompecabezas es que la contaminación subterránea es esencialmente permanente. “El agua se recicla muy despacio -dicen-, demasiado para diluir o eliminar las sustancias tóxicas”. La que ingresa en un acuífero permanece allí miles de años, en comparación con sólo 16 días en los ríos.

El agua en SFVC

Nos pareció interesante transcribir este informe para reflexionar un poco sobre qué pasa en nuestra ciudad con el agua. La población de SFVC crece día tras día, y la falta de agua será una realidad tarde o temprano.
En estos momentos, se está construyendo un acueducto que transportará el líquido elemento desde el dique Las Pirquitas. No faltará el agua en un futuro cercano -siempre y cuando llueva-, pero según los chacareros, será escasa en Las Chacras. El objetivo, cuando se construyó el dique, fue precisamente proveer de agua a los agricultores. El tiempo dirá qué pasará con esta gente que trabaja la tierra.

Para el imaginario de la gente “habrá agua en la ciudad”, pero los vecinos… ¿somos conscientes del derroche que hacemos de la misma? El agua corre por las calles de la ciudad y nadie sabe de dónde sale.

Es conveniente recordar una anécdota que vivió, a propósito, un vecino con una ex gerente de la anterior empresa que proveía de agua a la ciudad. Ella le preguntó una vez: ¿Usted sabe de dónde sale el agua que corre por calle Esquiú? Ante la mirada atónita del vecino, él sólo pudo responderle: “Y… si no sabe usted que debe cobrarnos el consumo… cómo pretende que lo sepa yo…”.

Cuando el acueducto esté terminado y el “problema del agua se haya solucionado”, será el momento en el que derrocharemos aún más este líquido elemento. Podremos lavar más seguido el auto… Podremos no sentir culpa de dejar el grifo abierto por horas, para regar las plantas en plena siesta, cuando la evaporación es más intensa. Podremos no sentir culpa también, consumiendo grandes volúmenes de agua para lavar los platos o hacer baños de inmersión.

Una vez construido el acueducto… ¿transportará agua siempre, a pesar que se la extraiga también de los pozos? ¿O sólo transportará agua en los momentos críticos? ¿Cómo será la postura que se tomará en el uso racional del agua en la ciudad? Muchas preguntas y pocas respuestas.

Es muy hipócrita nuestra postura con respecto al uso justo del agua. El Estado debería hacer una muy intensiva campaña de concientización y educación para su consumo racional. Además, las multas deberían ser severísimas por el derroche de este precioso elemento. Indudablemente falta mucho por hacer.
Cuando los españoles llegaron a nuestras tierras y fundaron sus ciudades, tuvieron en cuenta de dónde obtenían el agua los originarios, y sobre todo cómo administraban el consumo. No tendríamos que ser tan frívolos, tomar con seriedad este tema y no mirar para otro lado.

  • Ago 01 / 2008
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  • Ciudad

Animarse… en una fachada difícil de la ciudad

Coherencia en esta fachada de la ciudad de Barcelona

Coherencia en esta fachada de la ciudad de Barcelona

El edificio lindero a la catedral basílica

El edificio lindero a la catedral basílica

Hace algunas semanas analizamos en este espacio, la fachada que da a calle República, en la plaza 25 de mayo. Reflexionábamos sobre la importancia de rescatarla y ponerla en condiciones para el turismo.

Continuando con el análisis, pensemos qué sucede con la fachada oeste que da a la plaza, en la que se encuentran la Catedral y la Casa de Gobierno. Convengamos que estos edificios tienen un gran valor simbólico para nosotros. Ambos representan el poder: de la iglesia y el gobierno. Además, con el “plus” que en ambos, intervino la mano del arquitecto Luís Caravati, tan caro a nuestros valores.

Desde hace un tiempo se habla, acertadamente, de la puesta en condiciones del frente correspondiente a la santería, ubicada entre la catedral y el Club Social. El edificio, según los planos originales, estaba destinado para dos locales comerciales a la calle y por el centro estaba el acceso a una sala de cine ubicada atrás. Con el tiempo, la función cambió y hoy en día es un gran local comercial único.

Existe la posibilidad de que la obra se lleve a cabo con partidas de las regalías mineras, previstas, entre otras cosas, para poner en condiciones las fachadas de los edificios de la ciudad por el bien de la actividad turística.

Sería conveniente señalar que, como decía el arquitecto Mies van der Rohe en 1924, habría que tener en cuenta “el espíritu del tiempo al hacer arquitectura”. Concretamente: ¿por qué hacer una fachada historicista en dicho edificio “a lo neoclásico”, cuando podemos hacer una fachada contemporánea? Recordemos lo que dijo el arquitecto Mies y luego retomemos la idea:

“Los templos griegos, las basílicas romanas y las catedrales medievales, son significativas para nosotros como creaciones de toda una época. Son la pura expresión de su tiempo. Su verdadero sentido es que son símbolos de su época”.

Resaltemos la oración: “son la pura expresión de su tiempo”. Continuemos con el pensamiento del arquitecto alemán:

“La arquitectura es la voluntad de una época traducida al espacio. Hasta que esta simple verdad no sea reconocida, la nueva arquitectura será insegura y vacilante. Hasta entonces será un caos de fuerzas sin dirección. Una cuestión como la de la naturaleza de la arquitectura tiene importancia decisiva. Debemos entender que toda la arquitectura está basada sobre su propio tiempo, que sólo puede manifestarse en tareas vivas y en medio de su propio tiempo. En ninguna edad ha sido de otro medio”.

Resaltemos ahora la oración: “la arquitectura está basada sobre su propio tiempo” Continuemos con el Maestro:

“Es inútil escoger el uso de formas del pasado en nuestra arquitectura. Incluso el más fuerte talento artístico fracasará en este intento. Una y otra vez vemos arquitectos de talento que fracasan porque su obra no está a tono con su época. En última instancia, pese a sus grandes condiciones, son aficionados; no cambia nada que se equivoquen entusiásticamente. Es una cuestión de principios. Es imposible ir hacia adelante y mirar hacia atrás; quien vive en el pasado no puede avanzar.

“Si descartamos todas las concepciones románticas, podemos reconocer las estructuras de piedra de los griegos, la construcción en ladrillo y hormigón de los romanos y las catedrales medievales, como triunfos, todos ellos, de la ingeniería. Podemos estar seguros de que los primeros edificios góticos fueron vistos como intrusos en su ambiente románico”

Repensar…

¿Qué pasaría si en la fachada de la santería analizada, se construyera la misma en acero y cristal? No pasaría nada, salvo que haría mucho calor en su interior y costaría mucho dinero acondicionarlo y que habría que repensarlo en función de esta variable ambiental. Pero si respetamos en esta fachada el código tácito que nos dejó Caravati cuando “construyó” esta hermosa ciudad, de no competir en altura con el atrio de la catedral y respetar una línea municipal, de la que sólo puede “salirse” la iglesia del arquitecto italiano (como el Club Social y el basamento del edificio de la esquina) estaría todo bien.

¿Por qué hacer un frente “historicista” lleno de molduras rebuscadas, como el decorado de una torta de cumpleaños, si podemos hacer un frente que “exprese nuestro tiempo”? Una fachada simple, económica, armoniosa con el entorno, sin “ruido” y con el buen criterio de no volver al pasado imponiendo una falsedad…

La ciudad es un organismo vivo… ¡como nosotros! A medida que vivimos la vida, que es maravillosa, vamos cambiando nuestra indumentaria, pero nosotros seguimos siendo en esencia los mismos.

En la fotografía, por ejemplo, pueden ver un edificio de viviendas proyectado por el arquitecto catalán Josep Llinás, en un terreno en Ciutat Vella (el casco antiguo de Barcelona). Un ejemplo de muy buena arquitectura contemporánea –“respetando códigos”– en medio de una zona histórica muy complicada, ¡nada menos que cuatrocientos años de historia! No pasa nada… Aquí se aplica el pensamiento del maestro de la arquitectura moderna Mies van der Rohe, cuando dice: “Nuestros edificios utilitarios sólo pueden hacerse dignos del nombre de arquitectura, si interpretan fielmente su tiempo…”

  • Jul 31 / 2008
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  • Ciudad, Turismo

Necesitamos una escuela en la ciudad

Acceso al Predio Ferial Norte

Acceso al Predio Ferial Norte

Al leer el título de esta nota, el lector puede extrañarse un poco y pensar que ya contamos con muchas escuelas en nuestra ciudad. Pero a lo que queremos referirnos hoy –a propósito de esta edición del Poncho que termina– es a una escuela de turismo y de especialización. Hablábamos de esto los otros días con un empresario del medio.

A este empresario le tocó vivir una desagradable experiencia con unos turistas amigos, el sábado pasado en el predio de la XXXVIII Fiesta Nacional e Internacional del Poncho. Muy entusiasmados fueron ese mediodía, a los ranchos instalados allí, a degustar los platos típicos. Grande fue la sorpresa al constatar que no había carne de vaca asada, ni empanadas, ni papas fritas, en uno de los ranchos. Lo más curioso es que esperaron, según cuenta el empresario, un largo tiempo hasta que se dieron con la novedad que les comunicaba el mozo. Mucha gente se levantaba indignada de sus mesas al escuchar lo que el empleado les decía.

Pero, como comentaban los amigos turistas, el mozo hace lo que puede y pone su mejor cara. Quizás el problema está en el empresario que no previó los insumos necesarios para la jornada, en este caso. Muchas veces éstos no recorren sus negocios y no están acostumbrados a servir el vino y contarles a los visitantes las experiencias que pueden vivir en nuestra tierra.

Comprendemos que muchos sostendrán que contar cosas como lo hacemos en esta columna o la que contamos en la de la semana pasada, es de “mala onda” o que “hay que contar cosas positivas”… Es muy común querer “esconder bajo la alfombra” esto que nos pasa. Pero está bueno hacer este análisis para ver cómo podemos hacer para que aprendamos a tener servicios turísticos de calidad en nuestra tierra. Dicen los que saben de turismo, que a un turista mal atendido debemos multiplicarlo por diez turistas que no vendrán…

Cuando concurrieron los mozos y su gremio a los talleres de concientización turística de la ciudad, hace unas semanas atrás, señalaban insistentemente que los empresarios “no conocen el negocio” Habría que hacer un análisis de esto. Sabemos que es muy fuerte decir estas cosas en un medio como el nuestro. Pero no es un dato menor. Como tampoco lo es la información que nos brindan los taxistas sobre qué opinan cuando los llevan al aeropuerto o a la terminal de ómnibus para emprender el regreso a sus tierras. Habría que hacer una encuesta cualitativa y cuantitativa al respecto.

Según datos brindados por Antonio Torrejón (asesor de la Secretaría de Turismo de la Nación) la Argentina se encuentra detrás de Brasil en el ranking sudamericano de países más visitados, ya que vamos en camino de los 5.000.000 de visitantes extranjeros. También, según Torrejón, 16.000.000 de argentinos se desplazan por nuestra geografía a lo largo del año. Esto nos permite deducir que existe una gran movilidad. Es muy positivo.

Considerando los números del párrafo anterior, habría que pensar cómo hacemos para revertir esta situación en los servicios turísticos que se brindan en nuestra tierra y tener una actitud emprendedora y superadora, para que Catamarca permita que su gente pueda desarrollarse a través de la actividad turística.

Urgente, una escuela, por favor…

Me contaba un ex funcionario amigo, que quince años atrás, estando él en Mendoza para una reunión del Consejo Federal de Turismo, aprovechó la ocasión el Gobierno de esa provincia para inaugurar una Escuela de Hotelería y Gastronomía. Le llamó la atención, a este funcionario, el nivel y detalle de especialización, cuando lo normal en esa época era pensar que con una licenciatura en turismo bastaba para formar recursos humanos para la actividad turística. Hoy en día, tomaríamos el relato de este ex funcionario como algo obvio.

Esta persona me contó también, que en ocasión de esa visita pernoctó en un viejo y tradicional hotel, al frente de la plaza principal. Su experiencia fue desilusionante. Las cucarachas dormían también en su cama y el baño no estaba limpio. Lamentó reclamarle al conserje lo que estaba viviendo: “fue peor el remedio que la enfermedad”… Diez años después volvió a ese hotel y todo había cambiado. Era evidente que la escuela había dado sus frutos…

Tal vez en Catamarca deberíamos analizar que ya es hora de pensar en ese grado de especialización. Y fundamentalmente la formación de empresarios emprendedores en la materia, con las más avanzadas técnicas al respecto.

Es cierto que existe una escuela terciaria del Estado provincial y otra privada, que también se habla de crear una licenciatura en turismo en la Universidad Nacional de Catamarca. Pero habría que pensar además, que el Estado se implique en los centros de formación antes mencionados y en otros con algún grado de especialización específica. Siempre buscando la excelencia. Y aquí debería también involucrarse la Cámara de Turismo.

Hay que destacar también la tarea de concientización turística que viene llevando a cabo en las escuelas de la provincia de Catamarca, la Secretaría de Turismo y que también desarrolla con los vecinos, que están relacionados con los servicios turísticos de la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca, el Instituto Municipal de Turismo. No todo es “mala onda”.

La educación y más específicamente la capacitación y la especialización nos van a salvar y van a impedir que hechos como los contados por un vecino al comienzo de esta nota, vuelvan a suceder en un futuro no muy lejano. Y por último, destacar que para que un emprendedor brinde servicios turísticos es condición, casi imperiosa, tener “vocación de servicio”. Si no la tenemos… no vale la pena intentarlo.

  • Jul 22 / 2008
  • 1
  • Ciudad, Turismo

Necesitamos un hotel en la ciudad

El predio ferial y el Ambato al fondo

El predio ferial y el Ambato al fondo

El viernes 18 de julio se realizó la inauguración de la XXXVIII Fiesta Nacional e Internacional del Poncho. Fue una ceremonia emotiva que culminó con el cielo iluminado por los fuegos artificiales. La luna aparecía en ese momento brillando como nunca detrás de los cerros. Hasta el viento se detuvo. Fue mágico. Y en ese momento, a muchos de los que estábamos presentes, nos embargó una gran emoción recordando cómo se organizaban las fiestas anteriores en espacios físicos no aptos para tal acontecimiento.

Más allá de las críticas, hay que reconocer que la obra está casi concluida (faltan un auditorio y obras menores). El Predio Ferial Norte es una realidad y ahora debemos comenzar a pensar lo que se viene.

Tenemos la oportunidad (sobre todo la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca) de generar actividades que permitan contar con un calendario de exposiciones, congresos y ferias a nivel nacional e internacional. En este predio se pueden organizar infinidad de eventos como pretexto para convocar turistas de la región. Debería estar administrado por un Ente público-privado, con una gerencia que lo gestione y que prevea las oportunidades de negocios que pueden realizarse allí. Hay que “hacerlo trabajar” sin descanso. Aquí tiene que comprometerse la Cámara de Turismo de Catamarca

Urgente, un hotel, por favor…

Pero si esta gerencia del predio comienza a trazar las actividades que se llevarán a cabo durante un año, se encontrarán con un problema: no hay suficientes camas en la ciudad para alojar turistas. Según datos del Instituto Municipal de Turismo de la ciudad capital, las plazas hoteleras varían entre 2.000 y 2.300 aproximadamente, dependiendo de algunas estacionarias. Es muy poco.
Por lo tanto, la ciudad de Catamarca necesita urgentemente un hotel cinco estrellas de jerarquía internacional. Ya lo dicen en voz baja los políticos y dirigentes locales. Lamentablemente, todavía no se animan a enfrentar instituciones “precámbricas” y “holgazanas” del medio. No negamos que es saludable para el corazón dormir la siesta… pero media hora está bien y no cuatro…

Tenemos que aprender de Cafayate. ¡Tenemos que ponernos a trabajar! ¡Hay que inventar situaciones, escenarios emprendedores, usar la creatividad! En aquella ciudad salteña de los Valles Calchaquíes, se instaló hace unos años en una bodega, un hotel de una cadena internacional. Los empresarios locales “pusieron el grito en el cielo” cuando se supo que esto sucedería. Dijeron que era la muerte de los hoteleros del lugar y vaticinaban un futuro sombrío. Sin embrago, si hoy una persona le pregunta a cualquier hotelero de allí qué opina después de varios años de instalado este hotel cinco estrellas y nos dice con mucho optimismo, que es lo mejor que le podría haber pasado a Cafayate.

¡Claro! Este hotel internacional cuando realiza campañas de promoción para atraer turistas a sus instalaciones ya sea por los medios escritos, radiales, televisivos y en la web, siempre dice “Cafayate”. ¿Quién no quiere ir a ese sitio si hay un hotel de esa envergadura? Cuentan los empresarios hoteleros y gastronómicos del lugar que ahora reciben más turistas. El hotel cinco estrellas “les hace publicidad” y esto permitió que se abrieran más alojamientos aún, emprendimientos éstos de los vecinos.

Volviendo a Catamarca y contemplando el predio durante la Fiesta del Poncho o la Expolivo (por citar dos exposiciones ya consolidadas) es obvio señalar que la ciudad necesita urgentemente un hotel de esa jerarquía. En el sector norte la Municipalidad tiene previstos terrenos para la instalación de edificios con programas turísticos. Allí podría ubicarse un hotel con las características mencionadas.

El gobernador de la provincia tendría que convocar personalmente a empresarios de alguna de estas cadenas y proponerles algún beneficio para su instalación. Los empresarios locales se verían incentivados con esta iniciativa. No hay que tener miedo. Con el tiempo comprobarán que será beneficioso para Catamarca. Hay turismo para todos los niveles económicos.

También es cierto que hay que incentivar y potenciar otros tipos de alojamiento alternativos para el turista como los hostels (muy frecuentados por un turismo joven y “descontracturado”) y las casas de familia. Y aquí hay que detenerse un poco, ya que no es un tema menor. Hoy en día el turista va a un lugar “para vivir experiencias”. Seguramente habrá mucha gente que quiera alojarse en una ciudad que tiene como originalidad, este sistema de hotelería. Un turista que pueda estar cerca de las montañas y de un rico patrimonio arquitectónico todavía en pie. El Estado debería encarar un proyecto en este sentido. Anfitriones-emprendedores que reciban en sus casas a los visitantes, que les sirvan el desayuno, que los guíen, aconsejen y cuenten sobre la ciudad, que les sirvan las comidas típicas de nuestra tierra, que los hagan participar de las experiencias que nosotros vivimos a diario en esta ciudad.

Como verán, con este último ejemplo queremos decir que no hay que asustarse. La instalación de un gran hotel con características internacionales puede ir acompañado de otra iniciativa “micro”. El Estado debería, inclusive, subsidiar a estos últimos, ya que esto generará empleo.

Un hotel internacional, más hoteles, más hospedajes alternativos, más casas de familias anfitrionas y un predio ferial gerenciado que invente eventos, redundará en una mayor actividad económica.
Coincidíamos los otros días con Antonio Torrejón (el padre de la Patagonia Turística) quien visitó Catamarca días pasados, que en turismo no se habla de política partidaria ni de religión, se habla de cómo puede la gente desarrollarse con esta actividad como un estilo de vida… y ser feliz.

Señor gobernador, señor intendente, es muy fácil: hay que convocar a una de estas cadenas, por el futuro turístico de Catamarca. Los empresarios del sector en unos años se lo agradecerán y los recordarán con mucho respeto.

  • Jul 17 / 2008
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  • Ciudad, General

15 años y un plan

El sábado 17 de julio de 1993 se emitió por primera vez al aire, de 21 a 22 horas, el programa de radio “A vos, Ciudad”. Desde entonces, este espacio radiofónico se convirtió en una marca registrada en el medio y pasó a ser propiedad de los vecinos de la ciudad.

El programa nació para difundir las actividades del grupo “Visión 93” y que después continuó el “Visión 94”. Éstos, estaban conformados por alumnos de la ex Escuela Industrial, que con un sueño, que conmovió a los otros estudiantes de la época, emprendieron un viaje a Europa con la idea de realizar un curso sobre “Accesibilidad al Medio Físico” en el Real Patronato de Atención de Personas con Minusvalía de España.
Unos años después, el programa se traslada a la mañana de los sábados, acaparando la atención de los vecinos de la ciudad con una estética nueva para los programas de radio de entonces. Con entrevistas y móviles en vivo, se abordaba cada programa con la convicción de una producción basada en el análisis crítico de la realidad urbana. Comenzábamos a darnos cuenta que en nuestra ciudad pasaban muchas cosas y que requerían nuestra atención. Comenzamos a “escucharnos”. El Ministerio de Educación del Gobierno de la Provincia de Catamarca lo declara de interés cultural en 2001.

Con “A vos, Ciudad” comienzan a realizarse actividades de extensión desde el espacio radial y que llevarían a producir debates de interés para la ciudad. Recordamos con gran afecto el “Ciclo de Charlas de la Ciudad” en el que un jueves al mes (durante tres años seguidos) se producía un encuentro mágico entre los vecinos que participamos de apasionantes debates, hasta bien entrada la madrugada. Este ciclo fue declarado de interés por el Concejo Deliberante de la Ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca en 1999.
A fines de septiembre de 2000 invitamos a dar una conferencia en nuestra ciudad al arquitecto Enrique García Espil, por entonces Secretario de Planeamiento de la ciudad de Buenos Aires. Él nos habló sobre la necesidad que la ciudad cuente con un Plan Urbano Ambiental. Allí, con la presencia de los intendentes de los tres departamentos del Valle Central –San Fernando del Valle de Catamarca, Valle Viejo y Fray Mamerto Esquiú– conseguimos que en el Concejo Deliberante y en la Dirección de Planeamiento Urbano de la Municipalidad de la ciudad de Catamarca, se comenzara a debatir seriamente este tema. Entonces tomó impulso lo que después se convertiría en las Bases del actual Plan Urbano Ambiental.

En 2005 se inicia esta última etapa de “A vos, Ciudad” con el lanzamiento de su sitio web, que nos permite estar en todos aquellos lugares del país y del mundo en el que viven catamarqueños o amigos que vamos haciendo y que se interesan por nuestra ciudad. Muchos vecinos escuchan en diferido el programa, cuando no pueden hacerlo los sábados en vivo. Este sitio obtuvo un reconocimiento al ser declarado finalista del premio “Arroba de Oro” a fines de 2007.

En esta última etapa comenzamos a difundir cómo, a fines de la década del setenta, se formuló un Plan de Ordenamiento Territorial para el Valle Central de la provincia de Catamarca y un Plan Urbano Ambiental con códigos de planeamiento y edificación para la ciudad de Catamarca, elaborados por los arquitectos Eduardo Sarraihl y Rubén Gazzoli y un grupo de arquitectos del medio. Mucha gente desconocía este dato. Esto nos permitió echar por tierra que en nuestra ciudad no contamos con planes previos.

En octubre de 2006 organizamos la muestra “Un dibujo… Un arquitecto” con la curación del arquitecto Martín Bormann. Esta exposición, acompañada de una serie de charlas brindadas por reconocidos profesionales de la arquitectura (incluida una tele-conferencia desde Barcelona, en la que el arquitecto colombiano Víctor Velásquez nos habló de los dibujos de Le Corbusier) fue valorada por los vecinos. Aquí comprendieron la importancia del primer dibujo en una idea arquitectónica, como generador del proyecto posterior. Aquí se expuso, en un formato gigante, el dibujo que hizo en 1979 el arquitecto Rubén Gazzoli, “explicándonos” a través de un boceto, cómo debería ser la ciudad en la que vivimos.

Y dentro de las tareas de extensión, en este año 2008, en forma conjunta con el Instituto Municipal de Turismo y el Consejo Asesor de Turismo de San Fernando del Valle de Catamarca, organizamos los talleres de concientización turística “Buenos Anfitriones”. Estos fueron declarados de interés educativo por la Cámara de Diputados de Catamarca, por iniciativa del diputado Mario Perna. En los talleres llegamos a comprender la importancia de la presencia del arquitecto Luis Caravati en el diseño intuitivo de nuestra ciudad y que llevaron a la construcción de los edificios más representativos de nuestro patrimonio arquitectónico. Al participar los dirigentes, animó al concejal Luís Fadel para cerrar la idea de recuperar el lago artificial del Paseo de La Alameda. “Una cosa es contar y otra ver la cara con la que entran y con la que salen los vecinos que participan de los talleres; ya que se van “amando” a una ciudad desconocida por todos nosotros”, dice Graciela Pernasetti, una de las coordinadoras.

En todo este breve repaso que hacemos, dejamos constancia de algunos de los logros conseguidos por los vecinos de esta ciudad comunicándonos cada mañana de sábado. Muchos personajes locales, nacionales y de otros países, fueron entrevistados en nuestro programa, entre los que destacamos al arquitecto catamarqueño Ricardo Palacios, quien siempre aporta interesantes ideas.

El arquitecto Luís Grossman, columnista del diario La Nación, escribió en noviembre de 2006 en su espacio “Arquitextos”, a propósito de la visita que hizo a esta ciudad y al programa de radio:
“A poco que se lo analice, no parece fácil realizar un programa de radio sobre temas de arquitectura y ciudad. Se trata, por lo general, de asuntos visualizables que requieren de una gran imaginación y elocuencia para ser verbalizados. Más aún cuando la intención de la emisora es llegar a una audiencia que no es necesariamente profesional. Se justifica hacer el elogio de una audición que se produce en Catamarca con el título de A vos, ciudad. Este programa sale al aire todos los sábados, de 9 a 11, y hay que destacar que se emite en forma ininterrumpida desde hace muchos años.

“Me tocó participar de un diálogo realizado en vivo desde el estudio de radio. En esa ocasión intervinieron en la plática arquitectos locales, lo que dio origen a un cruce de pareceres que, a juzgar por las llamadas y los e-mails recibidos en la radio, resultaron de interés para los oyentes.

“¿Cuál es la clave para que eso que en principio no parecía fácil se concretara con solidez y continuidad? Y es que la fórmula aplicada no se limita a temas de arquitectura, sino que desarrolla asuntos conflictivos que afectan la ciudad o la provincia, tales como los servicios públicos, los planes de vivienda, las comunicaciones y el transporte; en suma, las políticas urbanas”.

Desde hace 15 años, cada mañana de sábado (ahora por Radio Unión), los vecinos de San Fernando del Valle de Catamarca estamos en contacto a través del aire de la radio. Los vecinos de esta hermosa ciudad “capital de montaña”, de esta ciudad “con nombre español y apellido indígena” comprendemos que tenemos en nuestras mentes y en nuestros corazones un plan… y éste nos dice a gritos que estamos comprometidos a vivir en una ciudad mejor… en la que podemos ser felices…

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