::: MENÚ :::

Archivo por Mes / agosto 2009

¿Por dónde pasa el desarrollo?

La transformación de Poblenou en un distrito innovador.

La transformación de Poblenou en un distrito innovador.

En la Escuela de Arquitectura de La Rioja, un grupo de alumnos está trabajando en el concurso organizado por la revista Vivienda, sobre el desarrollo de un corredor turístico-cultural en el sur riojano.

Por tal motivo se generó en los talleres un debate sobre cómo hacer para que pequeñas comunidades de nuestro país, en las que viven miles de jóvenes que no tienen futuro y que los lleva a emigrar a las grandes ciudades, también sin futuro, puedan intentar un camino alternativo que los lleve a ser felices.

Mucho puede hacer la arquitectura para ayudar a solucionar estos problemas. Ya lo decía el arquitecto Eduardo Sacriste: “un arquitecto debe ser capaz de proyectar y resolver correctamente problemas no complejos de arquitectura; debe tener sensibilidad plástica, conciencia social y un grado de cultura acorde a su nivel universitario”

Al releer el pensamiento del maestro, destacamos aquello de la “conciencia social” que lleva a los profesionales a poder tomar una posición, como lo hicieron los maestros del Movimiento Moderno con los problemas que enfrentaba la humanidad en las ciudades de comienzos del siglo XX, producto del “progreso” –léase irónicamente– de la revolución industrial.

No hace mucho, se emitió por televisión un documental sobre las comparaciones del cultivo de la papa en EE.UU. y en Sudamérica. Mientras en el país del norte los agricultores producen miles de toneladas de una sola variedad de papa –todas de igual tamaño para venderlas a las cadenas de comidas rápidas– requiriendo para ello invertir grandes cantidades de dinero en fertilizantes y plaguicidas con el consiguiente endeudamiento en el banco y una mala calidad de vida que los lleva a la quiebra financiera y moral, en Latinoamérica pasa todo lo contrario.

En muchos pueblos andinos, se cultivan cerca de quince variedades de papa y los originarios se juntan una vez al año –con una gran celebración mediante– a exhibir y vender sus productos, concurriendo la gente con sus mejores ropas, bailando, bebiendo y agradeciendo a la madre tierra el acompañarlos.

¿Por dónde pasa el desarrollo, entonces? Ésta es la pregunta que se hacen muchos jóvenes hoy en día…

El 22@BCN

En la ciudad de Barcelona se viene desarrollando desde hace algunos años el proyecto 22@BCN, constituyendo un modelo de emprendimiento con una gran carga de creatividad, permitiendo, fundamentalmente a los jóvenes, la posibilidad de desarrollarse.

Esta iniciativa transformó el suelo industrial degradado del barrio Poblenou, en un distrito innovador que ofrece espacios modernos para la concentración estratégica de actividades intensivas en conocimiento, aprovechado fundamentalmente por los jóvenes.

Esta experiencia catalana es, a su vez, un proyecto de renovación urbana y un nuevo modelo de ciudad que quiere dar respuesta a los retos de la sociedad del conocimiento.

La convivencia de estas empresas innovadoras y dinámicas con las actividades de proximidad del barrio, como comercio, pequeños talleres, servicios, configuran un rico tejido productivo. Este entorno favorece las sinergias de conocimiento y los procesos de innovación y permiten mejorar la competitividad del conjunto empresarial y la calidad de vida de los ciudadanos que viven y trabajan en el distrito 22@Barcelona.

Este proyecto y seguramente muchos otros llamados “ecosistemas productivos” –de los que hablaremos en otra columna– son de un gran valor para tenerlos en cuenta a la hora de pensar en el desarrollo de una ciudad o una comunidad. Producen un efecto “contagio” muy positivo, permitiendo a la gente joven no pensar que el futuro pasa sólo por tener un empleo público, sino, más bien, por ser emprendedores, con el apoyo de un Estado presente para incentivarlos.

  • Ago 25 / 2009
  • 5
  • Ciudad, General, Turismo

Santiago y su terminal

La Terminal de ómnibus de Santiago del Estero.

La Terminal de ómnibus de Santiago del Estero.

Cuando el arquitecto Jaime Lerner asumió la intendencia de la ciudad brasileña de Curitiba, allá por la década del setenta, había un tema que lo desvelaba: el transporte público.

Pensó entonces, la mala fortuna de gobernar una ciudad con escasos recursos económicos que le imposibilitaban construir un metro o subterráneo para liberar las calles de grandes vehículos e ir, paulatinamente, hacia una urbe más humanizada, donde el ciudadano de a pie, fuera el feliz protagonista.

Y se le ocurrió una brillante idea: hacer un metro, pero en las avenidas, y es así cómo hoy circula por éstas por carriles diferenciados el transporte público, otorgándole protagonismo al peatón.

Cabe reflexionar que el modelo Curitiba ya se aplicaba entre SFVC y las chacras; recordemos el tranvía que circulaba a fines del siglo XIX, mencionado en otra oportunidad en este espacio. Sucede que Curitiba transformó el sistema en “marketinero” y salió a exportarlo a otras ciudades del mundo…

En las ciudades de nuestro país, además de no resolver en su totalidad el transporte público de pasajeros, se agrega un problema mayor: el ingreso y egreso de los ómnibus de mediano y gran porte que recorren largas distancias por avenidas y calles hasta llegar a las terminales de pasajeros.

El tema del transporte público, que motiva a comentarlo en esta columna de opinión, reapareció en mi memoria los otros días, cuando tuve la oportunidad de visitar la vecina ciudad de Santiago del Estero.

Allí, acaba de inaugurarse a fines del año pasado una terminal de ómnibus que constituye un ejemplo sobre cómo encarar el ingreso y egreso a la ciudad de estos grandes vehículos que transportan pasajeros.

La nueva terminal está ubicada a muy poco metros de la antigua terminal de trenes y por lo tanto, prácticamente en el centro de la ciudad. Para que los ómnibus puedan circular desde la ruta hasta la terminal, se construyó un viaducto que es usado única y exclusivamente por aquellos, evitando así los congestionamientos, producto de la circulación por las avenidas y calles.

Tomando la línea del viejo terraplén –en el que se asentaban las vías que le permitían al tren llegar hasta la estación– el sistema usado en la ciudad vecina, recupera el espíritu del ferrocarril con las inmejorables ventajas para el pasajero.

Algunos podrán criticar la forma del nuevo edificio, el costo del mismo o se podrá tener discrepancias políticas con quienes tuvieron la gestión de hacerla, pero lo cierto es que, desde el punto de vista urbanístico, la solución es muy creativa. El ómnibus ingresa y egresa del centro de la ciudad como si fuera un tren. El pasajero llega al centro de la ciudad en cuestión de minutos y no se produce caos en el tránsito.

Por otro lado, el edificio devuelve la dignidad a la gente que espera el llamado a abordar su ómnibus. Los baños limpios –cosa muy poco frecuente en obras de este tipo en el norte del país– lugares de espera agradables, comercios y bares de muy buen diseño; están contenidos en un edificio climatizado en verano e invierno, constituyendo la envidia de cualquier alcalde de ciudad desarrollada que no cuenta con algo así.

El pasajero accede a la planta alta –para encontrarse con su ómnibus– ya sea recorriendo una rampa que cumple con las normativas para discapacidad, o bien por dos escaleras mecánicas de buen ancho o también por dos ascensores de última generación.

Santiago del Estero sorprende al turista que llega a su ciudad y si no miren el reportaje fotográfico que publicamos, en el que hasta pueden apreciar el reloj que rememora la vieja estación de trenes.

Las puertas en el ingreso.

Las puertas en el ingreso.

La planta baja. Al fondo las escaleras.

La planta baja. Al fondo las escaleras.

Las escaleras que llevan a la planta alta donde están las plataformas de embarque.

Las escaleras que llevan a la planta alta donde están las plataformas de embarque.

Una vista lateral de las escaleras. Se alcanza a ver la planta alta.

Una vista lateral de las escaleras. Se alcanza a ver la planta alta.

Un sector de espera en planta baja.

Un sector de espera en planta baja.

Pantallas para ver televisión, en la espera.

Pantallas para ver televisión, en la espera.

La gran rampa vista desde la planta alta.

La gran rampa vista desde la planta alta.

Los ascensores en planta alta.

Los ascensores en planta alta.

La espera en planta alta. El reloj a la izquierda.

La espera en planta alta. El reloj a la izquierda.

Las plataformas de partida de los ómnibus.

Las plataformas de partida de los ómnibus.

Los pasajeros suben al bus.

Los pasajeros suben al bus.

Desde la planta alta se observa un perfil de la ciudad.

Desde la planta alta se observa un perfil de la ciudad.

El ómnibus sale de la terminal y emprende viaje.

El ómnibus sale de la terminal y emprende viaje.

El ómnibus ya recorre el viaducto que lo lleva a la ruta.

El ómnibus ya recorre el viaducto que lo lleva a la ruta.

En viaje.

En viaje.

  • Ago 18 / 2009
  • 2
  • Arquitectura, Cultura, General

La arquitectura como instrumento de cura

Solarium del Sanatorio para tuberculosos en Paimio, Finlandia (1929)

Solarium del Sanatorio para tuberculosos en Paimio, Finlandia (1929)

En otras entradas mencionamos al arquitecto finlandés Alvar Aalto (1898–1976) representante del Movimiento Moderno escandinavo. Él sostenía que: “la escala humana del arte de construir, es decir, esta región humana de la arquitectura, puede ser centrada tanto en el lado físico como en el lado espiritual del hombre y tal vez, en nuestros días, sobre ambos. Esta claro que la construcción debe ser pensada desde el interior hacia el exterior, pero esto significa que los pequeños detalles en los cuales el hombre deberá estar en contacto directo, forman como el sostén o tejido celular, del cual nace poco a poco tejido constructivo…”

Era impensable que algún arquitecto de Finlandia en 1929, pudiera ganar un concurso para construir en Paimio –con los preceptos del Movimiento Moderno– un sanatorio para tuberculosos. Pero al darle el jurado el primer premio, abrió el camino de las nuevas ideas para Finlandia, dejando en claro que la “nueva arquitectura” también podía “ser sensible” con estos edificios para la salud.

Con el tiempo vamos entendiendo que el edificio sanitario pudo resolverse como lo hizo –con gran sensibilidad al enfermo que debía pasar meses en una cama– ya que él mismo estuvo internado en un hospital cuando joven durante un par de años. Jurado y experiencia hicieron su trabajo, para cambiar la historia de la arquitectura de ese país.

Lo que acabamos de contar someramente, lo explicó Aalto, en noviembre de 1951, en una conferencia que dio en el Colegio de Arquitectos de Madrid y que ahora transcribimos:

“Antes de hacer el Sanatorio de Paimio, caí enfermo y tuve que permanecer durante tres años en un hospital. Este edificio estaba pensado por hombres en posición vertical, los cuales no tomaban en consideración a los hombres en forzosa posición horizontal que iban a alojarse en él.

“Por ejemplo, mi habitación tenía una lámpara en el centro del techo ¿Saben qué tortura supone la diaria contemplación desde la cama de aquella luz? Para una persona sana, esto pasa inadvertido; pero, para un enfermo, constituye una tremenda tortura. Aquel edificio –no importa qué otras buenas condiciones reuniera– era un fallo, porque no partía de la fundamental: el hombre.

“En el sanatorio que proyecté, la luz se dispuso, para la comodidad del enfermo, detrás de su cabeza, de modo que a él no le molestara cayendo tangencialmente a su espalda.

“El techo, blanco, del hospital donde estuve enfermo era, asimismo, muy desagradable. En el sanatorio hicimos distintas pruebas de colores, hasta llegar a un gris verdoso, que fue el que se adoptó.

“La calefacción se dispuso en el techo, por paneles y encima de la zona de los pies del enfermo. Una persona con fiebre tiene la cabeza cargada y el calor allí le molesta; los pies, en cambio, suelen estar fríos. Colocando los paneles de calefacción en la forma que indico, se atiende a dar mejor solución a estas necesidades”

Luego de leer los pensamientos del maestro –explicados en la conferencia de Madrid– vemos cómo “el mundo en el cual se vive” constituye, por ejemplo en Paimio, una parte importante de la terapéutica, mientras la estancia del enfermo y su orientación presentan un dato de interés para juzgar cómo la construcción se adapta a su función de “instrumento de cura”. Ejemplo éste bien patente de cómo se traduce en realidad el interés humano de Alvar Aalto.

En Paimio, en efecto, la atmósfera era de paz absoluta creada por una arquitectura cálida en medio de un bosque, constituyendo la condición fundamental del lento proceso de curación y de la confiada y necesaria espera. La posición de la luz, de las ventanas, los colores, la misma forma de los lavabos, estudiada cuidadosamente para que no produzcan ruido, son todos elementos de una composición en la que se ha puesto toda la capacidad “para proyectar cuanto era posible, con los medios del arte de construir, para el pequeño hombre, en este caso hasta infeliz y enfermo…” como decía él.

  • Ago 11 / 2009
  • 0
  • Ciudad, General, Turismo

Circunvalación

Ingeniero Marcelo Patria, Jefe del 11 Distrito de Vialidad Nacional

Ingeniero Marcelo Patria, Jefe del 11 Distrito de Vialidad Nacional

El sábado pasado, en el programa “A vos, Ciudad” por Radio Unión, estuvo el Jefe del 11 Distrito de Vialidad Nacional, ingeniero Marcelo Patria. Aprovechamos su visita para que nos cuente la inversión que está haciendo el Estado Nacional en los caminos de nuestra provincia, pero fundamentalmente que nos brinde más detalles de la avenida de circunvalación que están construyendo en los alrededores de la trama urbana de SFVC.

Hace un par de semanas, comentamos, en esta misma columna, aspectos referidos al nuevo acceso de nuestra ciudad y que desembocará en el cruce de avenidas Alem y Güemes, posibilitando así el ingreso y egreso más tranquilo de los colectivos de larga distancia a la actual terminal de ómnibus.
Hay mucha información que los vecinos no sabemos y que si lo desean pueden escucharla en el audio de la entrevista que le hicimos al ingeniero Patria, visitando el blog avosciudad.com

Para cuando se inaugure la avenida de circunvalación el año próximo, las actuales rutas que se convierten en avenidas hasta llegar a la trama urbana, pasarán a jurisdicción de los municipios de la Capital y de Valle Viejo, con lo cual dichas administraciones deberán hacerse cargo de su mantenimiento. Un dato preocupante, teniendo en cuenta que los presupuestos de los mismos siempre son exiguos para obras de estas características.

Es así que, la actual ruta 38 que viene de Tucumán, pasará a jurisdicción de la municipalidad de Valle Viejo, desde la rotonda que está cerca del barrio “La Antena” hasta el río del Valle en Tres Puentes. También pasará a su jurisdicción la actual ruta 33 que viene de Córdoba, desde el nuevo puente de la avenida de circunvalación, cerca del barrio “Las Vías”, hasta el río del Valle en Sumalao.

En la Capital sucederá lo mismo con la actual ruta 38 que ingresa a la ciudad desde el lugar denominado popularmente como el “Hotel Sussex”. En síntesis, las rutas 33 y 38 estarán bajo jurisdicción nacional hasta su llegada a la avenida de circunvalación, incluyendo ésta avenida.

Es relevante destacar que el Jefe local de Vialidad Nacional mencionó en la audición, que éste organismo pone a disposición de las municipalidades de Valle Viejo y la Capital todo el departamento técnico para el diseño de las rutas que pasarán a ser avenidas desde la circunvalación.

No es un dato menor, ya que, cuando hacemos un relevamiento sobre qué piensan los vecinos de SFVC sobre los accesos, sólo escuchamos críticas por el pésimo estado de los mismos. Se salva del comentario negativo la recientemente remozada avenida Presidente Castillo.

Al municipio de Valle Viejo le queda el desafío de poner en condiciones la avenida Felipe Varela hasta su encuentro con el río del Valle. Proyecto éste extenso y complicado, ya mencionado en varias oportunidades por su actual intendente. También la ruta que atraviesa Sumalao hasta llegar a la avenida Acosta Villafañez plantea su jerarquización con una cinta asfáltica de mayor ancho y una buena iluminación.

En el caso del municipio de la Capital, el reto es mejorar sustancialmente el acceso por avenida Irigoyen. Teníamos conocimiento que los técnicos del municipio estaban elaborando alterativas para poner en valor esta arteria que desemboca nada más y nada menos que en la vieja estación de ferrocarril de la ciudad.

Los vecinos de SFVC hacemos un llamado para que los gobiernos provincial y nacional, colaboren económicamente en las obras mencionadas. Si éstas pudieran llevarse a cabo pronto y unido a que la avenida de circunvalación contará con la debida señalización e iluminación en su trayecto de casi 10 kilómetros, tal vez nos encuentre el año próximo, en momentos del Bicentenario de la Patria, con accesos verdaderamente jerarquizados a la capital de esta provincia.

Los edificios en altura y la estructura ósea.

El edificio Seagram está retirado con respecto a la Park Avenue.

El edificio Seagram está retirado con respecto a la Park Avenue.

Los edificios en altura, tal cual los vemos hoy en día, mucho tiene que ver en la evolución que han experimentado, las investigaciones que hizo el arquitecto moderno Mies van der Rohe.

El arquitecto alemán emigra a Estados Unidos al comenzar la segunda Guerra Mundial –perseguido por el nazismo por sus ideas– y desarrolla en el nuevo mundo los edificios en altura más interesantes que se hayan construido en los tiempos recientes.

Mies, cuando niño, iba a misa con su mamá a una catedral gótica en Aquisgrán y se pasaba el tiempo, mientras el cura daba su sermón, viendo la estructura de esa iglesia y su tierno cerebro ya había comenzado a pensar…

Con el tiempo comprendió la importancia de la estructura de estos grandes edificios religiosos comparándolos con la estructura ósea de un gran animal. El esqueleto es fundamental para sostener todos los órganos del cuerpo…

Aquí podemos refutar a los detractores del Movimiento Moderno, que sostienen que su arquitectura fue fría y que no tenía en consideración a la gente que vivía en sus edificios. Mies recurre nada menos que a la biología para establecer sus comparaciones con la arquitectura…

Llevando a la práctica sus ideas

Entre 1954 y 1958 diseña y construye en Nueva York el edificio Seagram. Este rascacielos de 39 pisos está situado en Park Avenue, en pleno barrio de negocios de Manhattan. El edificio está retrasado con respecto a la alineación de las demás construcciones, se levanta sobre una terraza que lo rodea y está delimitado por la avenida y dos calles laterales. Esta solución da una majestuosidad extraordinaria al edificio.

El esqueleto de acero u hormigón armado constituido por elementos rectos habrá de seguir en uso por su eficiencia, economía y facilidad constructiva. La jaula rectangular que definió Mies –aun teniendo en cuenta las limitaciones que implica desde el punto de vista de la expresión escultórica de la obra arquitectónica– habrá de regir las formas de la mayoría de nuestros edificios por muchos años.

La estructura de hierro está revestida desde la planta baja, de un muro cortina de bronce y vidrio de color tabaco que lo protege del sol. El aspecto elegante del bronce es extraordinario. En la planta baja, los materiales utilizados son losas de granito para el suelo y la terraza y placas de travertino para las capas del ascensor.

Pero más allá de esta somera descripción del edificio, hay que destacar la plaza que deja sobre la Park Avenue. Este espacio cedido al uso público –en un sector de la ciudad en el que los terrenos son los más caros del mundo– demuestran una sensibilidad muy especial que lo distingue de otros profesionales que hicieron un uso intensivo especulativo de la tierra del lugar. Otra vez refutamos a los detractores del MM con este ejemplo…

Werner Blaser en su libro titulado Obras y Proyectos de Ludwig Mies van del Rohe, escribe sobre sus edificios:“El tipo de edificios de oficinas se adoptó en el mundo entero porque suponía economía de materiales y flexibilidad en cuanto a la distribución. Mies fue un maestro en el empleo de la construcción en hierro y vidrio, ya que consiguió adecuar la ordenación económica de los materiales. Pero aún fue más lejos: perfeccionó la estructura hasta convertirla en una creación de perfecta elegancia. Las investigaciones de Mies van der Rohe han alcanzado la categoría de perfección que él mismo había apreciado en las obras clásicas del pasado. Inspirándose en la mentalidad de nuestro tiempo, no ha dudado en consagrar el mismo celo a la expresión plástica y a la corrección técnica”

Dibujo de Mies de la plaza de acceso

Dibujo de Mies de la plaza de accesoPlanta baja del edificio con la plaza de acceso.

 

Vista general del Seagram.

Vista general del Seagram.

 

Planta baja del edificio con la plaza de acceso.

Planta baja del edificio con la plaza de acceso.

Recibí las últimas noticias en tu e-mail SUSCRIBIRSE