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Archivo por Mes / abril 2011

  • Abr 25 / 2011
  • 0
  • Ciudad, Turismo

Un ómnibus turístico urbano en SFVC

El ómnibus turístico urbano, adecuado a “nuestra realidad”. Algo que tendríamos que ir pensando.

El ómnibus turístico urbano, adecuado a “nuestra realidad”. Algo que tendríamos que ir pensando.

En el afán de contribuir con ideas –como todos los vecinos de esta ciudad– quiero hoy contarles una experiencia que deberíamos poner en práctica: implementar el servicio de un ómnibus turístico urbano.

Está bueno analizar qué hicieron en otras ciudades para ver, precisamente, si podemos aprender de ellas “el concepto” sobre la forma de abordar la problemática turístico-urbana.

Recuerdo en una oportunidad que, visitando la ciudad de Curitiba, pude subirme a un ómnibus que nos llevó a recorrer sus calles. El sistema era absolutamente flexible, es decir, podíamos subir y bajar del micro las veces que quisiéramos y recorrer así el atractivo turístico de la ciudad: sus parques.

El recorrido completo, sentado en el bus, es de casi dos horas. El boleto que se compra en cualquier agencia de viajes, o en el mismo vehículo, les permite a los visitantes usarlo durante dos días. Y es que la gente puede recorrer, una vez que baja en una parada, el tiempo que quiera, el lugar que quiera…

Este ejemplo suena interesante para aplicarlo en nuestra ciudad. Quizás el municipio podría poner una unidad a disposición de los turistas, con un buen ploteado en su carrocería, enfatizando los slogans que la identifican turísticamente.

Podría hacer dos recorridos, uno a la mañana y otro a la tarde. El circuito se lo podría armar en base a los distintos espacios públicos emblemáticos de la ciudad, el patrimonio arquitectónico –fundamentalmente de Caravati– y las vistas que se tienen de la ciudad desde El Jumeal, por ejemplo.

En una etapa posterior, cuando el proyecto se auto-gestione, producto del uso que le darían los turistas o los vecinos que contribuyan con el pago del ticket, el emprendimiento estaría en condiciones de funcionar autónomamente. El desafío sería comenzar.

Un guía en su interior podría ir contando los lugares por los que se desplazaría el coche y permitir el descenso de pasajeros que, quizás, quieran quedarse en algún lugar determinado.

Los mismos vecinos de la ciudad podríamos usarlo para conocer las curiosidades de nuestra ciudad y “aprender a ver” nuestra naturaleza y cultura. Así, nos concientizaríamos de lo que tenemos, para contarles a los turistas. Esto que escribo no lo inventaron en Curitiba; en muchas ciudades existe y es absolutamente un éxito. Permite que la gente “viaje” por la ciudad.

Cabe aclarar que los taxistas no deben temer por un sistema de transporte turístico, como el que menciono en esta página. No hay que tener miedo a la competencia. No toda la gente que nos visita está en condiciones de pagar un taxi. Además, muchos turistas quieren vivir la experiencia de la gente de una ciudad usando los medios de transporte colectivos. ¿O no hablamos muchas veces desde esta columna que el turista va a un lugar a vivir experiencias?

Un sistema de recorrido de la ciudad con un bus turístico, sería una experiencia de avanzada en la ciudad. Tenemos un destacable patrimonio arquitectónico para mostrar y también un maravilloso patrimonio natural. ¿Quién no se sorprendería gratamente con ver la ciudad desde El Jumeal? Si las laderas del Ancasti cambian de color y textura a lo largo del año y del mismo día, como un hermoso telón de fono, cual puesta escenográfica…

Cuando vemos en otras ciudades del mundo cómo hacen para ingeniárselas y ofrecer productos turísticos urbanos, realmente nos damos cuenta que no hay límites para la imaginación.

  • Abr 18 / 2011
  • 0
  • Ciudad, General, Turismo

Hacia una paulatina peatonalización de SFVC

Avanzan los trabajos en la peatonalización de calles céntricas.

Avanzan los trabajos en la peatonalización de calles céntricas.

El sábado pasado, en el programa de radio A Vos Ciudad, el arquitecto Javier Doering, a cargo de la Dirección de Arquitectura de la Municipalidad de SFVC, nos comentó sobre el avance de las obras de peatonalización de las calles Rivadavia (entre Mota Botello y San Martín), Esquiú (entre Rivadavia y Sarmiento) y Sarmiento (entre Esquiú y Prado).

Los trabajos en calle Rivadavia, vienen a completar los iniciados hace unos años atrás, entre Avenida Güemes y Mota Botello, concluyendo la anhelada “peatonal comercial” del Área Central de la ciudad.
Según el profesional entrevistado, las obras progresan a buen ritmo y en menos de un mes estarán concluidas. Los vecinos podremos disfrutar de la caminata por estas arterias, sin el acoso de los automóviles.

Caminar por la ciudad

Muchas veces se habla de recuperar la ciudad para el hombre, de jerarquizar los espacios públicos abiertos para la vida ciudadana. Todos tenemos derecho a usar estos espacios democráticamente, pero las calles se tornaron intransitables, especialmente, en algunos momentos de día.

Lamentablemente, las calles céntricas ya no son más propiedad del peatón. El automovilista se apropió de ellas. Los autos corren a gran velocidad y algunas se han transformado en verdaderas autopistas. Agravado a esto, que los motociclistas no respetan las reglas mínimas de convivencia; muchos ni siquiera usan casco sobre sus cabezas. Poco a poco, olvidamos que la calle es aquel espacio urbano donde el tránsito vehicular debería estar limitado, prevaleciendo la circulación de peatones.

Este es un problema que irá empeorando a medida que pasen los años si no se toman cartas en el asunto. Seguramente, por citar un caso, el próximo intendente tendrá que analizar la iniciativa de los comerciantes de calle Chacabuco, quienes solicitan la transformación en peatonal del tramo comprendido entre Sarmiento y Salta. Los vecinos del lugar fundamentan su pedido en una experiencia previa que se llevó a cabo cuando se realizó la repavimentación de la arteria, ocasión en la que se pudo comprobar que los peatones podían circular mejor sobre esta zona, ya que en la actualidad el ancho de las veredas y el excesivo tráfico dificultan su paso.

La plaza

Nos sorprendió gratamente el adelanto del arquitecto Javier Doering, sobre los trabajos previstos para la plaza 25 de Mayo. Al parecer se cambiarían los pisos; se harían las rampas –con el criterio que se sigue en muchas ciudades sensibles con este tema– planteando la accesibilidad desapercibida; se colocarían nuevos bancos y luminarias; todo con un diseño contemporáneo, acorde a los nuevos tiempos. Las obras no llegarían a terminarse en la actual gestión, pero quizás deberían continuarse en la próxima.

Mientras tanto, las fachadas que dan a la plaza principal, tendrían que estar libres de los desagradables carteles existentes; los vecinos deberían asumir su tratamiento dejándolas en buenas condiciones, teniendo en cuenta el turismo urbano.

En el norte de nuestro país, las plazas nos remiten a la fundación de las poblaciones. Por eso, el turista lo primero que hace al llegar a una capital provincial, es llegarse hasta la plaza principal y en su imaginario construirse una “idea” de la ciudad que visita.

Las calles del área histórica deberían tornarse paulatinamente en “amigables” para que el peatón, y sobre todo el turista, puedan disfrutarlas “caminando” por estas sin encontrarse con la prepotencia del automovilista. La situación mixta de calzadas angostas para descongestionar el tránsito vehicular y aceras anchas con árboles y equipamiento para uso de los peatones parece una solución satisfactoria.

Turismo y cultura, siempre juntos en una ciudad

Un recital en el estadio de fútbol, con público de la región, puede ser una realidad en SFVC.

Un recital en el estadio de fútbol, con público de la región, puede ser una realidad en SFVC.

Los vecinos de SFVC manifiestan su aprobación con la reinauguración del Cine Teatro Catamarca, asistiendo a los eventos artísticos programados. Este edificio constituye una joya de la arquitectura moderna dentro de la trama del área central de la ciudad que, por suerte, cobró vida nuevamente.

También viene a la memoria la iniciativa, que tuvo en su momento, la Asociación de Amigos del Arte de Catamarca (ARCa) para adaptar la Casa Navarro, ubicada al frente de la plaza principal, como sede de un magnífico museo de arte contemporáneo.

Con estos dos ejemplos, queremos hacer notar el interés de los vecinos por la vida cultural de una ciudad y el potencial que trae aparejado al turismo urbano. Entendido éste como el que ofrece lo mejor que puede dar de sí una ciudad: cultura, atracciones, vida nocturna, bien sea para trabajo o placer.

En el libro La transformación de la ciudad, el crítico y periodista de arquitectura Kenneth Powel considera que, situar edificios artísticos importantes en barrios degradados, es un sistema probado para atraer inversiones turísticas. Y cita los ejemplos de Bilbao, Barcelona y Groningen –que ciertamente representan otra escala con respecto a nuestra realidad, pero que pueden servir para adaptar el modelo a nuestra ciudad–.

La inversión cultural constituye una ruta de éxito asegurado en la regeneración urbana. Considerada anteriormente como una ciudad industrial poco atractiva, Bilbao se convirtió en un destino turístico y el museo generó ingresos millonarios para la ciudad. En un año, los vecinos recuperaron el coste de la construcción (pagado por el gobierno de la ciudad, el regional y el provincial) y, puesto que el contenido del museo es un préstamo de la fundación del mismo nombre, los ingresos son ganancias netas para Bilbao.

El renacimiento cultural de Bilbao es espectacular, pero sin embargo palidece al lado del de Barcelona, donde el Museo de Arte Contemporáneo en el que fue el mísero barrio del Raval, es una de las inversiones importantes en arte que han dado brillo a una ciudad cultural y muy cosmopolita.

La ciudad holandesa de Groningen empezó a construir un nuevo museo con un espíritu ante todo desafiante y antielitista, con lo que animó realmente a la gente de a pié a ir allí para distraerse más que para instruirse. El nuevo museo se convirtió no en un monumento, sino en un pedazo del tejido de la ciudad, con elementos sorprendentemente disímiles.

Cultura alternativa

“Cultura” no significa únicamente lo que tradicionalmente se conoce como “bellas artes”. Kenneth Powel sostiene que la cultura alternativa de los clubes y bares nocturnos proporciona un sistema más subversivo pero igualmente efectivo para renovar las ciudades.

Recordemos la calle Arístides, en la ciudad de Mendoza –mencionada en este espacio en otra oportunidad– ejemplo de la fusión de esparcimiento y arte, que permite generar, durante todo el año, ingresos genuinos para los vecinos, de parte de los turistas que la visitan continuamente.

La revolución cultural urbana ha cambiado el modo en que se define la cultura misma. Kenneth Powel, dice: “La cualidad más fundamental del éxito de la ciudad del siglo XXI es su diversidad de formas, actividades y gente. El arte nunca ha encajado en estrechas definiciones de planificación, pero continuará desempeñando un papel clave en dar forma a las ciudades habitables del futuro”

  • Abr 06 / 2011
  • 0
  • Avances, General

Programa 463

Avances del programa del

sábado 9 de abril de 2011 de 9 a 11 hs.

4 arquitectos en nuestro espacio radial:
CARLOS LOBO HERRERA
RICARDO PALACIOS
MARIO CÁRDENAS
RICARDO SALIM

No te los pierdas.

  • Abr 04 / 2011
  • 0
  • Ciudad, General

El agua, cada vez más escasa

El embalse El Jumeal casi vacío. Una imagen que se prolonga más durante el año.

El embalse El Jumeal casi vacío. Una imagen que se prolonga más durante el año.

El 22 de marzo se celebró el Día Mundial del Agua. Fecha que pasa desapercibida para los habitantes del Valle Central en ésta época del año, ya que los embalses se encuentran llenos. Pero cuando promediamos la primavera nos entra la angustia por la sequía.

Los pronósticos de un sinnúmero de informes de las Naciones Unidas no son alentadores: ya actualmente un tercio de la población global vive en áreas con alguna escasez de agua, y se prevé que en 2025 esa proporción ascenderá a dos tercios, y en 2050, a tres cuartos.

Según diversos estudios, el uso del agua se multiplicó seis veces a lo largo del último siglo, el doble de lo que aumentó la población, aunque sólo el diez por ciento de los recursos hídricos globales se dedican al consumo humano y la higiene.

El setenta por ciento se destina a producir alimentos y el resto se emplea en los procesos industriales, y se necesita para producir energía hidroeléctrica y enfriar centrales térmicas de electricidad. Y ni hablemos de la minería.

Para hacerse una idea de las dimensiones del ‘problema’, basta con detenerse en un par de datos. La agricultura está en el corazón del desafío del agua. Mientras la persona promedio necesita beber de dos a cinco litros de agua diarios, para su alimentación requiere alrededor de 3.000 litros.

Las aguas subterráneas no ofrecen un panorama mucho más alentador. Un estudio de Worldwatch llegó a la conclusión de que no hay continente en el que esas valiosas reservas no se estén contaminando con pesticidas, fertilizantes, sustancias industriales y metales pesados, y el daño frecuentemente es mayor en los lugares donde las personas más necesitan el agua, aseguran.

El agua en SFVC

Debemos reflexionar un poco sobre qué pasa en nuestra ciudad con el agua. La población de SFVC crece día a día, y la falta de agua será una realidad tarde o temprano.

Se está construyendo un acueducto que transportará el líquido elemento desde el dique Las Pirquitas. No faltará el agua en un futuro cercano -siempre y cuando llueva-, pero según los chacareros, será escasa en Las Chacras. El objetivo, cuando se construyó el dique, fue precisamente proveer de agua a los agricultores. El tiempo dirá qué pasará con esta gente que trabaja la tierra.

Habrá agua en la ciudad… pero los vecinos, ¿somos conscientes del derroche que hacemos de la misma? El agua corre por las calles de la ciudad y nadie sabe de dónde sale, por citar un ejemplo.

Cuando el acueducto esté terminado y el “problema del agua se haya solucionado”, será el momento en el que derrocharemos aún más este líquido elemento. Podremos lavar más seguido el auto… Podremos no sentir culpa de dejar el grifo abierto por horas, para regar las plantas en plena siesta, cuando la evaporación es más intensa. Podremos no sentir culpa también, consumiendo grandes volúmenes de agua para lavar los platos o hacer baños de inmersión.

Una vez construido el acueducto, ¿transportará agua siempre, a pesar que se la extraiga también de los pozos? ¿O sólo transportará agua en los momentos críticos? ¿Cómo será la postura que se tomará en el uso racional del agua en la ciudad? Muchas preguntas y pocas respuestas.

Es muy hipócrita nuestra postura con respecto al uso justo del agua. El Estado debería hacer una muy intensiva campaña de concientización y educación para su consumo racional. Además, las multas deberían ser severísimas por el derroche de este precioso elemento. Indudablemente falta mucho por hacer.

Cuando los españoles llegaron a nuestras tierras y fundaron sus ciudades, tuvieron en cuenta de dónde obtenían el agua los originarios, y sobre todo aprendieron a administrar su consumo. No esperaban a que el “Tatita Dios” les trajera la solución.

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