“Hacia final de año” cuenta la señora Tugendhat, “Mies nos dijo que su esquema estaba listo. Algo apresuradamente fuimos a verle la tarde del 31 de diciembre. Teníamos un compromiso de Nochevieja, pero lo cancelamos. Nos quedamos los tres hablando hasta la una de la madrugada… Lo que más atraía nuestra atención en la planta era un espacio gigantesco que contenía sólo una pared redonda y otra rectangular…”
Esta entrada fue publicada el día 31.12.2008 y está guardada en: General. Puede hacer un seguimiento de los comentarios de esta entrada gracias al feed RSS 2.0. Puede dejar un comentario, o enviar un trackback desde su sitio.

