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Categoría / Turismo

  • Sep 30 / 2008
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  • General, Turismo

Turismo en SFVC

El stand de la municipalidad en la última edición de la Expolivo.

El stand de la municipalidad en la última edición de la Expolivo.

Folletería turística en la que está presente SFVC

Folletería turística en la que está presente SFVC

Con satisfacción, vemos desde “A vos, Ciudad” cómo comienzan a ser usadas estas cuatro letras. Por dar un ejemplo, citamos el uso que hace la municipalidad de esta ciudad en el diseño de stands para exposiciones, camisetas para los informantes y folletería para ser entregada a los turistas.

Estas son las letras que identifican a nuestra ciudad: San Fernando del Valle de Catamarca. Esta ciudad con nombre español y apellido indígena. Esta ciudad que es Capital de Montaña.

Sacar provecho de las letras iniciales, es muy común en muchas ciudades del mundo. Algunos casos: BCN por Barcelona, MAD por Madrid, BUE por Buenos Aires, NY por Nueva York, etc. Se constituye así en un recurso interesante a la hora de promocionar una ciudad para atraer turistas.

Es así como el uso que le damos a SFVC en esta columna semanal sobre temas urbanos y en el programa de radio “A vos, Ciudad”, comienza a ser aprovechado para bien por los vecinos de la ciudad.

Día del Turismo

Lo que acabamos de comentar viene bien para recordar que el pasado sábado 27 de septiembre se celebró el Día Mundial del Turismo. SFVC no estuvo ausente en el festejo y es así como el Estado Municipal y el sector privado (que presta o vende servicios turísticos en la ciudad) integrantes, ambos, del Consejo Asesor de Turismo, organizaron una serie de actos.

El taller Buenos Anfitriones, que se viene desarrollando desde abril en la ciudad “salió a la plaza”. A partir de las 20 horas en la Plazoleta de la Bandera, los vecinos que pasaban circunstancialmente por allí, se detuvieron a escuchar cómo era nuestra ciudad en el siglo XIX, cuáles son los nombres originarios de las montañas y los ríos que rodean y cruzan la trama urbana o cómo era la sociedad progresista de la época y que permitió que el arquitecto Luis Caravati se animara a quedarse en esta ciudad a realizar su fecunda obra.

“Buenos Anfitriones” sigue concientizando a los vecinos sobre la ciudad que tenemos, inserta en una geografía privilegiada y con una historia interesante para contar. Algunos turistas que pasaban por la plaza el sábado a la noche, se sintieron atraídos por las fotografías que se podían ver en la pantalla gigante instalada para tal fin y no dudaron en hacer preguntas.

OMT

La Organización Mundial del Turismo –con motivo de recordar este 27 de septiembre al turismo– emitió un comunicado con el reto o desafío de hacer un aporte desde el turismo para disminuir las consecuencias del cambio climático.

Esta institución sostiene que la solución de la cuestión ambiental, cuyo nudo está cen­trado en el cambio climático, se mantiene en un relativo estancamiento porque los países desarrollados no logran acordar medi­das concretas para mitigar la emisión de los “gases de efecto invernadero”, generados, prioritariamente, por su producción industrial.

El turismo pertenece al sector de los servicios. Es un sector con responsabilidad menor en la cuestión, pero de ninguna manera totalmente ajeno. Las prestaciones que integran un producto turístico no se brindan, por ejemplo, sin consumo energético. Aún así, el turismo es uno de los mejores aliados de la naturaleza y de su conservación. De ello el sector turístico debe ser plenamente consciente, lo que no significa justificación del derroche.

Por eso, el lema de la celebración es una convocatoria al sector turístico internacional para reforzar el compromiso, más allá de las declamaciones, de adoptar las prácticas recomendadas para mitigar la contribución del sector al recrudecimiento de los flagelos que trae aparejado el cambio climático.

Nuestro país y nuestra provincia en particular, poseen una especial condición para el desarrollo de energías alternativas como la eólica o la solar, una oportunidad de beneficiar a nuestro pla­neta y de brindar posibilidades de desarrollar industrias más limpias y adaptadas a las ne­cesidades de las futuras generaciones.

En el sector turístico, las opciones para sumarse en forma efectiva a la lucha para paliar las causas y los efectos del cambio climático, son muchas. El ecoturismo las llevó a la palestra internacional. Pero la adhesión, tan espontánea como amplia en su momento, con el tiempo pareciera estar debilitándose sin haber alcanzado, todavía, a dar su impronta al rumbo del sector.

Comencemos por nuestra ciudad

Por ello, nos parece totalmente oportuno el lema sobre el que nos invita a reflexionar esta celebración del Día Mundial del Turismo. En esta Capital de Montaña están dadas las condiciones para desarrollar este tipo de turismo en comunión con la naturaleza. Nuestra ciudad está en medio de montañas. Desde cualquiera de las calles de nuestra cuadrícula urbana podemos apreciar el Ambato o el Ancasti, que cambian de color a lo largo del día y en las cuatro estaciones del año.

Como bien decía un vecino los otros días, tenemos que comenzar por nosotros, los que vivimos en esta ciudad, a tomar conciencia que debemos cuidar los espacios públicos, que debemos conocer nuestra historia, que es fundamental mantener limpios los espacios abiertos y no arrojar basura desde la ventanilla del auto o del ómnibus.

Sí, tenemos que comenzar por nuestra ciudad, por esta Capital de Montaña, que nos da la posibilidad de permitirle a la gente que se “desarrolle” a través del turismo.

  • Jul 31 / 2008
  • 1
  • Ciudad, Turismo

Necesitamos una escuela en la ciudad

Acceso al Predio Ferial Norte

Acceso al Predio Ferial Norte

Al leer el título de esta nota, el lector puede extrañarse un poco y pensar que ya contamos con muchas escuelas en nuestra ciudad. Pero a lo que queremos referirnos hoy –a propósito de esta edición del Poncho que termina– es a una escuela de turismo y de especialización. Hablábamos de esto los otros días con un empresario del medio.

A este empresario le tocó vivir una desagradable experiencia con unos turistas amigos, el sábado pasado en el predio de la XXXVIII Fiesta Nacional e Internacional del Poncho. Muy entusiasmados fueron ese mediodía, a los ranchos instalados allí, a degustar los platos típicos. Grande fue la sorpresa al constatar que no había carne de vaca asada, ni empanadas, ni papas fritas, en uno de los ranchos. Lo más curioso es que esperaron, según cuenta el empresario, un largo tiempo hasta que se dieron con la novedad que les comunicaba el mozo. Mucha gente se levantaba indignada de sus mesas al escuchar lo que el empleado les decía.

Pero, como comentaban los amigos turistas, el mozo hace lo que puede y pone su mejor cara. Quizás el problema está en el empresario que no previó los insumos necesarios para la jornada, en este caso. Muchas veces éstos no recorren sus negocios y no están acostumbrados a servir el vino y contarles a los visitantes las experiencias que pueden vivir en nuestra tierra.

Comprendemos que muchos sostendrán que contar cosas como lo hacemos en esta columna o la que contamos en la de la semana pasada, es de “mala onda” o que “hay que contar cosas positivas”… Es muy común querer “esconder bajo la alfombra” esto que nos pasa. Pero está bueno hacer este análisis para ver cómo podemos hacer para que aprendamos a tener servicios turísticos de calidad en nuestra tierra. Dicen los que saben de turismo, que a un turista mal atendido debemos multiplicarlo por diez turistas que no vendrán…

Cuando concurrieron los mozos y su gremio a los talleres de concientización turística de la ciudad, hace unas semanas atrás, señalaban insistentemente que los empresarios “no conocen el negocio” Habría que hacer un análisis de esto. Sabemos que es muy fuerte decir estas cosas en un medio como el nuestro. Pero no es un dato menor. Como tampoco lo es la información que nos brindan los taxistas sobre qué opinan cuando los llevan al aeropuerto o a la terminal de ómnibus para emprender el regreso a sus tierras. Habría que hacer una encuesta cualitativa y cuantitativa al respecto.

Según datos brindados por Antonio Torrejón (asesor de la Secretaría de Turismo de la Nación) la Argentina se encuentra detrás de Brasil en el ranking sudamericano de países más visitados, ya que vamos en camino de los 5.000.000 de visitantes extranjeros. También, según Torrejón, 16.000.000 de argentinos se desplazan por nuestra geografía a lo largo del año. Esto nos permite deducir que existe una gran movilidad. Es muy positivo.

Considerando los números del párrafo anterior, habría que pensar cómo hacemos para revertir esta situación en los servicios turísticos que se brindan en nuestra tierra y tener una actitud emprendedora y superadora, para que Catamarca permita que su gente pueda desarrollarse a través de la actividad turística.

Urgente, una escuela, por favor…

Me contaba un ex funcionario amigo, que quince años atrás, estando él en Mendoza para una reunión del Consejo Federal de Turismo, aprovechó la ocasión el Gobierno de esa provincia para inaugurar una Escuela de Hotelería y Gastronomía. Le llamó la atención, a este funcionario, el nivel y detalle de especialización, cuando lo normal en esa época era pensar que con una licenciatura en turismo bastaba para formar recursos humanos para la actividad turística. Hoy en día, tomaríamos el relato de este ex funcionario como algo obvio.

Esta persona me contó también, que en ocasión de esa visita pernoctó en un viejo y tradicional hotel, al frente de la plaza principal. Su experiencia fue desilusionante. Las cucarachas dormían también en su cama y el baño no estaba limpio. Lamentó reclamarle al conserje lo que estaba viviendo: “fue peor el remedio que la enfermedad”… Diez años después volvió a ese hotel y todo había cambiado. Era evidente que la escuela había dado sus frutos…

Tal vez en Catamarca deberíamos analizar que ya es hora de pensar en ese grado de especialización. Y fundamentalmente la formación de empresarios emprendedores en la materia, con las más avanzadas técnicas al respecto.

Es cierto que existe una escuela terciaria del Estado provincial y otra privada, que también se habla de crear una licenciatura en turismo en la Universidad Nacional de Catamarca. Pero habría que pensar además, que el Estado se implique en los centros de formación antes mencionados y en otros con algún grado de especialización específica. Siempre buscando la excelencia. Y aquí debería también involucrarse la Cámara de Turismo.

Hay que destacar también la tarea de concientización turística que viene llevando a cabo en las escuelas de la provincia de Catamarca, la Secretaría de Turismo y que también desarrolla con los vecinos, que están relacionados con los servicios turísticos de la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca, el Instituto Municipal de Turismo. No todo es “mala onda”.

La educación y más específicamente la capacitación y la especialización nos van a salvar y van a impedir que hechos como los contados por un vecino al comienzo de esta nota, vuelvan a suceder en un futuro no muy lejano. Y por último, destacar que para que un emprendedor brinde servicios turísticos es condición, casi imperiosa, tener “vocación de servicio”. Si no la tenemos… no vale la pena intentarlo.

  • Jul 22 / 2008
  • 1
  • Ciudad, Turismo

Necesitamos un hotel en la ciudad

El predio ferial y el Ambato al fondo

El predio ferial y el Ambato al fondo

El viernes 18 de julio se realizó la inauguración de la XXXVIII Fiesta Nacional e Internacional del Poncho. Fue una ceremonia emotiva que culminó con el cielo iluminado por los fuegos artificiales. La luna aparecía en ese momento brillando como nunca detrás de los cerros. Hasta el viento se detuvo. Fue mágico. Y en ese momento, a muchos de los que estábamos presentes, nos embargó una gran emoción recordando cómo se organizaban las fiestas anteriores en espacios físicos no aptos para tal acontecimiento.

Más allá de las críticas, hay que reconocer que la obra está casi concluida (faltan un auditorio y obras menores). El Predio Ferial Norte es una realidad y ahora debemos comenzar a pensar lo que se viene.

Tenemos la oportunidad (sobre todo la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca) de generar actividades que permitan contar con un calendario de exposiciones, congresos y ferias a nivel nacional e internacional. En este predio se pueden organizar infinidad de eventos como pretexto para convocar turistas de la región. Debería estar administrado por un Ente público-privado, con una gerencia que lo gestione y que prevea las oportunidades de negocios que pueden realizarse allí. Hay que “hacerlo trabajar” sin descanso. Aquí tiene que comprometerse la Cámara de Turismo de Catamarca

Urgente, un hotel, por favor…

Pero si esta gerencia del predio comienza a trazar las actividades que se llevarán a cabo durante un año, se encontrarán con un problema: no hay suficientes camas en la ciudad para alojar turistas. Según datos del Instituto Municipal de Turismo de la ciudad capital, las plazas hoteleras varían entre 2.000 y 2.300 aproximadamente, dependiendo de algunas estacionarias. Es muy poco.
Por lo tanto, la ciudad de Catamarca necesita urgentemente un hotel cinco estrellas de jerarquía internacional. Ya lo dicen en voz baja los políticos y dirigentes locales. Lamentablemente, todavía no se animan a enfrentar instituciones “precámbricas” y “holgazanas” del medio. No negamos que es saludable para el corazón dormir la siesta… pero media hora está bien y no cuatro…

Tenemos que aprender de Cafayate. ¡Tenemos que ponernos a trabajar! ¡Hay que inventar situaciones, escenarios emprendedores, usar la creatividad! En aquella ciudad salteña de los Valles Calchaquíes, se instaló hace unos años en una bodega, un hotel de una cadena internacional. Los empresarios locales “pusieron el grito en el cielo” cuando se supo que esto sucedería. Dijeron que era la muerte de los hoteleros del lugar y vaticinaban un futuro sombrío. Sin embrago, si hoy una persona le pregunta a cualquier hotelero de allí qué opina después de varios años de instalado este hotel cinco estrellas y nos dice con mucho optimismo, que es lo mejor que le podría haber pasado a Cafayate.

¡Claro! Este hotel internacional cuando realiza campañas de promoción para atraer turistas a sus instalaciones ya sea por los medios escritos, radiales, televisivos y en la web, siempre dice “Cafayate”. ¿Quién no quiere ir a ese sitio si hay un hotel de esa envergadura? Cuentan los empresarios hoteleros y gastronómicos del lugar que ahora reciben más turistas. El hotel cinco estrellas “les hace publicidad” y esto permitió que se abrieran más alojamientos aún, emprendimientos éstos de los vecinos.

Volviendo a Catamarca y contemplando el predio durante la Fiesta del Poncho o la Expolivo (por citar dos exposiciones ya consolidadas) es obvio señalar que la ciudad necesita urgentemente un hotel de esa jerarquía. En el sector norte la Municipalidad tiene previstos terrenos para la instalación de edificios con programas turísticos. Allí podría ubicarse un hotel con las características mencionadas.

El gobernador de la provincia tendría que convocar personalmente a empresarios de alguna de estas cadenas y proponerles algún beneficio para su instalación. Los empresarios locales se verían incentivados con esta iniciativa. No hay que tener miedo. Con el tiempo comprobarán que será beneficioso para Catamarca. Hay turismo para todos los niveles económicos.

También es cierto que hay que incentivar y potenciar otros tipos de alojamiento alternativos para el turista como los hostels (muy frecuentados por un turismo joven y “descontracturado”) y las casas de familia. Y aquí hay que detenerse un poco, ya que no es un tema menor. Hoy en día el turista va a un lugar “para vivir experiencias”. Seguramente habrá mucha gente que quiera alojarse en una ciudad que tiene como originalidad, este sistema de hotelería. Un turista que pueda estar cerca de las montañas y de un rico patrimonio arquitectónico todavía en pie. El Estado debería encarar un proyecto en este sentido. Anfitriones-emprendedores que reciban en sus casas a los visitantes, que les sirvan el desayuno, que los guíen, aconsejen y cuenten sobre la ciudad, que les sirvan las comidas típicas de nuestra tierra, que los hagan participar de las experiencias que nosotros vivimos a diario en esta ciudad.

Como verán, con este último ejemplo queremos decir que no hay que asustarse. La instalación de un gran hotel con características internacionales puede ir acompañado de otra iniciativa “micro”. El Estado debería, inclusive, subsidiar a estos últimos, ya que esto generará empleo.

Un hotel internacional, más hoteles, más hospedajes alternativos, más casas de familias anfitrionas y un predio ferial gerenciado que invente eventos, redundará en una mayor actividad económica.
Coincidíamos los otros días con Antonio Torrejón (el padre de la Patagonia Turística) quien visitó Catamarca días pasados, que en turismo no se habla de política partidaria ni de religión, se habla de cómo puede la gente desarrollarse con esta actividad como un estilo de vida… y ser feliz.

Señor gobernador, señor intendente, es muy fácil: hay que convocar a una de estas cadenas, por el futuro turístico de Catamarca. Los empresarios del sector en unos años se lo agradecerán y los recordarán con mucho respeto.

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